La caída persistente de la inversión en México podría ser el principal factor interno que inhiba el crecimiento el país, con los costos asociados en términos de generación de empleo y mejoría de la situación de los hogares, advirtió el sector privado.

Los pronósticos de crecimiento para este año se sitúan ligeramente por arriba del 1%, porcentaje notoriamente inferior a la tasa de crecimiento promedio anual de los últimos 25 años (2.5%), que ya en sí era decepcionante para una economía de las características de la mexicana. Aunque, este crecimiento se aprecia factible sobre todo ante la reciente aprobación del T-MEC en Estados Unidos, refirió el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP).

No obstante, los analistas del sector privado sentenciaron que está latente no lograrlo ante la falta de inversión y es quizá el riesgo más importante que enfrenta la economía en 2020.

A través de su análisis semanal, el CEESP señaló que la restricción para participar en sectores considerados por el gobierno hasta ahora como exclusivos del estado implica un gran riesgo. “Ello limita el alcance del Acuerdo Nacional de Inversión en Infraestructura del Sector Privado para inversiones en energía (petróleo y electricidad), agrava la incertidumbre y de persistir limitaría adicionalmente la inversión privada, que ya acumula cuatro trimestres consecutivos con cifras negativas”, afirmó.

A pesar de los riesgos a la baja señalados antes respecto al acuerdo de inversión privada en infraestructura, el acuerdo mismo representa muchas oportunidades para la recuperación de la economía.