Acapulco, Gro. El presidente de la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH), Juan Carlos Zepeda, aseguró que la meta del presidente electo Andrés Manuel López Obrador, de alcanzar una producción de 2.48 millones de barriles diarios de petróleo al 2024, con un incremento de 32% en relación con la extracción actual, es “técnicamente viable” desde el punto de vista de los recursos, pero el reto será dotar a Petróleos Mexicanos (Pemex) de una inversión de 20,000 millones de dólares al año, en adición a otros 10,000 millones de dólares para cumplir con sus compromisos de deuda.

“Coincidimos con las propuestas del presidente electo, porque antes de la caída de los precios del petróleo teníamos ese orden de inversiones, o sea que sí es posible, pero el reto es que Pemex tenga ese orden de recursos y mantener el apoyo de la industria petrolera”, aseguró en entrevista al concluir su participación en el XIII Congreso Mexicano del Petróleo.

Sin embargo, en el 2018 la inversión para exploración y producción de hidrocarburos de la petrolera fue de apenas 6,000 millones de dólares, señaló, por lo que los nuevos proyectos presupuestales para la empresa productiva del Estado deberán considerar cualquier estrategia posible de inyección de recursos y ajustes fiscales al gasto nacional, alineados con el contexto internacional.

Cabe recordar que las inversiones en materia de exploración y producción cayeron en más de 65% (de 324,000 a 113,000 millones de pesos) entre el 2015 y el 2018. Tras la caída internacional de los precios del petróleo, a finales del 2014, la Secretaría de Hacienda recortó a Pemex la tercera parte de su gasto de inversión, luego de que el precio de la Mezcla Mexicana se descalabró de casi 100 a un piso de hasta 38 dólares por barril.

Con ello, se redujo de una aportación de 32 a 18% la contribución de los ingresos petroleros al gasto público federal. Sin embargo, hoy en día el precio se ha estabilizado por encima de los 70 dólares por barril y las perspectivas para los siguientes meses, dadas las dinámicas de menor oferta global, son que supere los 80 dólares por barril.

En este entorno, corresponderá al gobierno federal definir el destino de los ingresos petroleros, ya que el país mantiene su ritmo de exportación de 1.2 millones de barriles diarios, con una distribución distinta de los ingresos vía impuestos y el gasto de los mismos.

Tiempos regulatorios, en consulta

Por otra parte, el presidente del regulador en exploración y extracción de hidrocarburos del país explicó que comparte la demanda de los nuevos operadores representados por la Asociación Mexicana de Empresas de Hidrocarburos (Amexhi) de reducir tiempos y trámites regulatorios (particularmente en lo que tiene que ver con múltiples actores como la Agencia de Seguridad Energética y Ambiental —ASEA— y la Secretaría de Energía), pero que su cumplimiento se llevará a cabo únicamente si al llevar a cabo estas eficiencias no se ponen en riesgo los recursos nacionales.

“Estamos trabajando en una nueva regulación para aprobar planes de desarrollo y hacerlo de una manera más eficiente”, dijo, “por supuesto que queremos una regulación más eficiente y la vamos a conseguir pero nunca, nunca arriesgando el mandato de cuidar los recursos del país”.

Según Juan Carlos Zepeda, para que no ocurra lo que nos sucedió con el campo Cantarell que en dos décadas declinó de 2 millones a menos de 200,000 barriles diarios por técnicas aceleradas de extracción sin exploración e inyección de hidrógeno para aumentar la presión de los yacimientos a riesgo de agotarlos más rápidamente, antes de aprobar la producción de cualquier campo nuevo en México el regulador debe avalar un plan de desarrollo, que es un proceso que en México y en mundo toma tiempo por la complejidad de los estudios a revisar.

Reactivará empleos: AMLO

Para refinería de Tula, inversión de $4,000 millones

De gira en Pachuca, Hidalgo, el presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, destacó una inversión de 4,000 millones de pesos del presupuesto federal del próximo año para la modernización de la refinería de Tula, lugar en donde no descartó construir una segunda planta de refinación durante su sexenio.

Obrador acudió este domingo a un encuentro con el gobernador priísta de Hidalgo, Omar Fayad, a quien entregó el programa de inversión federal en Hidalgo durante el 2019.

En conferencia de prensa acompañado por Fayad, López Obrador dijo que como parte de su plan para incrementar la producción petrolera, se invertirán 4,000 millones de pesos de recursos federales para modernizar la refinería de Tula en 2019; y otros 4,000 o 5,000 millones de pesos en el 2020.

“Es un programa para rehabilitar la seis refinerías del país; estamos calculando una inversión para las seis refinerías de 50,000 millones de pesos, pero para Tula van a ser más de 4,000 millones y se van a repetir en el 2020, otros 4,000 o 5,000 millones. En total 10,000 millones sólo para Tula”, comentó.

Obrador reiteró: “se van a destinar más de 4,000 millones de pesos para modernizar la refinería de Tula, desde el año próximo, y no descartamos -por eso vamos a cuidar el terreno- que en el mediano plazo se construya la nueva refinería de Tula, como se contempló en un inicio”. (Con información de Jorge Monroy)

Petroleras aceptan el reto del nuevo gobierno

Acapulco, Gro. Las metas que el presidente electo Andrés Manuel López Obrador ha impuesto a los nuevos operadores petroleros del país que cuentan con campos obtenidos de las rondas realizadas por la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH) resultan ambiciosas: pasar de prácticamente cero a 280,000 barriles diarios al final del sexenio (12% de la producción nacional para entonces). Sin embargo, la industria asegura que es capaz de llevarlas cabo, siempre que se mantenga la cercanía con los reguladores, con procesos más expeditos para operar los campos.

Así lo afirmó Raymundo Piñones, director de la Asociación Mexicana de Empresas de Hidrocarburos (Amexhi) en entrevista al concluir su participación en el XIII Congreso Mexicano del Petróleo, donde aseguró que el presidente electo Andrés Manuel López Obrador les ha dado certeza sobre los contratos firmados por los privados y el Estado, además de apertura a la posibilidad de que se reduzcan los tiempos para aprobación de sus planes y otorgamiento de permisos de inicio de operaciones.

“Por fortuna nos abrieron las puertas para un diálogo continuo, en algún momento hablamos de reuniones periódicas de seguimiento a nuestras labores”, dijo.

Aun así, el reto para ellos es grande, admitió. Llegar a las metas fijadas dependerá de la coincidencia de muchos factores, como los riesgos implícitos de la industria que incluyen precios que permitan ingresos de inversiones y operatividad de los recursos geológicos.

En cuanto a la regulación, la Amexhi analiza el plan para acelerar la regulación en materia de planes de desarrollo que ya les presentó el regulador, la CNH, como parte del consejo consultivo integrado para el diseño de estas nuevas reglas que una vez establecidas se pondrán a disposición de los interesados a través de la Comisión Federal de Mejora Regulatoria (Cofemer) rumbo a su publicación en el Diario Oficial de la Federación.

Sobre la revisión de contratos, aseguró que pocos procesos han sido tan transparentes como las rondas de la CNH, por lo que su análisis dará certeza y credibilidad a sus operaciones en México.

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