El tamaño de la crisis automotriz no la conocimos hasta que iniciaron las liquidaciones. Ni los 4,000 millones de dólares para Chrysler ni los 8,400 millones de dólares para General Motors que otorgaron como rescate el gobierno estadounidense y canadiense, sonaban suficientemente fuerte, hasta que supimos que saldrían más de 1,250 trabajadores y habría una erogación por liquidaciones superior a los 170 millones de pesos.

Así lo recuerda Arnulfo García Pichardo, líder de la Federación Regional del Valle de Toluca, a quien le tocó negociar con las empresas la salida de cada uno de los trabajadores, ante la falta de un plan de trabajo.

La liquidación para cada trabajador fue de entre 90,000 y 350,000 pesos, con el despido de la mayoría, quedaron en la planta (de GM) 900 trabajadores .

Sus reflexiones van más allá de la crisis económica mundial vivida el año pasado: Por ejemplo, General Motors logró tener 6,000 empleos en 40 años; ahora ¿cuántos años vamos a necesitar para recuperar los empleos perdidos? .

Reconoce que la competencia que hay en la industria automotriz, con alrededor de 24 marcas, es muy fuerte para un mismo pastel que es México, en donde los costos por tener un auto son muy altos, la gente debe pagar Tenencia, verificación, tarjeta de circulación, etcétera .

Aún los números no representan mucho para los trabajadores; las ganancias reportadas por GM en el primer trimestre del año, con ingresos de 31.5 millones de dólares, todavía no reflejan estabilidad ni crecimiento importante en las contrataciones.

Después del anuncio de bancarrota de General Motors y de la crisis de la industria, hoy salimos a flote, no se murió la industria, pero no camina . Aunque hay muchos factores que influyen en esta situación, no se escapa el aspecto de la contratación y lo pesado que resultan los contratos colectivos de trabajo.

Llegan nuevos contratos

García Pichardo narra que la flexibilización y adelgazamiento de los contratos es un hecho que se realizará: Es imposible soportar contratos con más de 40 años, cuando las condiciones de las empresas son distintas .

A cuentagotas va el empleo, la alianza de Chrysler-FIAT obligó a que se recontratara a 500 trabajadores, uno de los problemas que enfrentamos es que ahora el empleo es con un salario distinto y hubo quienes lo rechazaron porque era menor al que tenían .

Reactivación empieza apenas en autopartes

Ermelando Cervantes, gerente regional de Relaciones Laborales y Desarrollo Organizacional de International Automotive Components, proveedora de componentes de automoción, ve la recuperación de la crisis, pero aún no puede afrontar la demanda que realizan las automotrices, aun cuando han contratado a 400 empleados.

GM, que viene de una bancarrota, ahorita está demandando muchísimo, nuestro crecimiento es de entre 40 y 50%, tenemos la necesidad de cambiar los horarios de nuestra planta y de trabajadores, incrementándolos .

Lo anterior, lleva a buscar otra forma de trabajar con jornadas de laborales más amplias.

Una de las empresas automotrices que cambió su contrato fue Ford, después de eso ya veremos cambios en todas las demás empresas , refiere García Pichardo

Por ahora, las exportaciones y los nuevos proyectos mantienen a flote a la industria, aun cuando en algunos casos hay trabajadores con incertidumbre.

Tal es el caso de Octavio, quien se reúne con unos compañeros antes de ingresar a la planta de Chrysler y comentan que el fantasma de los paros técnicos sigue presente, pues justamente ese día descansaron nuevamente muchos.

pmartinez@eleconomista.com.mx