El sector empresarial de Texas urgió a la administración del presidente Donald Trump a centrarse en el inicio del 2018 en una renegociación exitosa del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y dejar de alimentar la incertidumbre sobre el futuro del acuerdo comercial.

“Las negociaciones deben llevarse a cabo con urgencia, a fin de minimizar que se inyecte incertidumbre en la economía de América del Norte”, dijo Paola Ávila, presidenta de la Border Trade Alliance, una organización de empresarios y funcionarios públicos de la región fronteriza con México dedicada atender asuntos de comercio binacional.

“La certeza es lo que la comunidad empresarial necesita, absolutamente. No tenemos eso y aún nadie sabe lo que pasará”, indicó.

“La política del miedo que se deriva del libre comercio está recibiendo actualmente un trato preferencial, sobre el empleo y el crecimiento económico”, dijo Justin Yancy, presidente del Concilio de Liderazgo de Negocios de Texas, al referirse al clima de incertidumbre que prevalece sobre la renegociación del TLCAN.

Para combatir esto, la Coalición de Comercio Texas-México, un organismo empresarial creado a mediados del 2016 para defender el acuerdo comercial, está buscando crear conciencia sobre los beneficios positivos y demostrables del TLCAN.

Bajo el lema: “El TLCAN funciona. Ahora, hagámoslo funcionar aún mejor”, la Coalición moviliza a los líderes empresariales de Texas para trabajar con el Congreso y la administración del presidente Donald Trump a fin de garantizar que el TLCAN continúe beneficiando a Estados Unidos y México.

La renegociación exitosa del acuerdo es un asunto de interés crítico para la comunidad empresarial de Texas.

Texas es la entidad estadounidense que más se ha beneficiado a lo largo de los 23 años de vigencia del TLCAN y sería también uno de los estados más perjudicados en caso de que Estados Unidos decidiera salirse del mismo.

Entre 1994 y el 2015, las exportaciones de Texas a México crecieron alrededor de 236 por ciento.

Texas es el principal estado exportador del país y 48% de sus exportaciones se destina a los dos países socios en el TLCAN.

Una salida del acuerdo pondría en peligro casi 1 millón de empleos que dependen directa e indirectamente del comercio con México y Canadá.

Las exportaciones de bienes manufacturados de Texas a los países socios en el TLCAN ayudaron a sostener en el 2015 alrededor de 990,000 puestos de trabajo en la entidad, equivalente a 8.2% del empleo total, según la Administración de Comercio Internacional del Departamento de Comercio de Estados Unidos.

Se estima que 7.9% de todos los empleados del sector privado en Texas está directamente relacionado con las exportaciones a los países socios en el acuerdo comercial. Eso se traduce en aproximadamente uno de cada 13 empleos en la entidad.

Retirarse del TLCAN sería devastador para Texas, aseguro Yancy. México no es sólo el socio comercial más grande de Texas, sino que más de 380,000 empleos en esta entidad dependen directamente del comercio con el vecino país, señaló.

Esta entidad soporta por sí misma más de la tercera parte del total del intercambio comercial entre Estados Unidos y México, al exportar el año pasado unos 93,000 millones de dólares a ese país.

Las exportaciones de Texas alcanzaron 232,000 millones de dólares en el 2016, para colocarse a la cabeza en todo el país. Casi 40% de esas exportaciones (92,674 millones) fueron hacia México, seguido de Canadá ha donde se efectuó 8.5% (19,865 millones) de las exportaciones totales.

“Tenemos más que perder y más que ganar, porque somos el estado exportador número uno”, aseguro Chris Wallace, presidente de la Coalición y de la Asociación de Negocios de Texas.