Durante noviembre del 2014, el personal ocupado del sector manufacturero aumentó 3.2% a tasa anual desestacionalizada, menor en 0.03 puntos porcentuales respecto al mes previo, de acuerdo con datos de la Encuesta Mensual de la Industria Manufacturera (EMIM) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

Si bien este dato representó una lectura de desaceleración en el corto plazo, el nivel mostrado fue el segundo registro más alto en 41 meses, sólo detrás de octubre pasado (3.3 por ciento).

Por tipo de contratación, el número de obreros avanzó de 3.4% en el periodo anterior a 3.5% en el onceavo mes del año pasado, mientras el de los empleados que realizan labores administrativas pasó de 2.4 a 2.3 por ciento.

En cuanto a las horas trabajadas, ajustadas por estacionalidad, éstas mostraron un crecimiento anual de 3.9%, frente a 2.9 por ciento.

El apartado de las remuneraciones medias reales pagadas se encuentra en una situación endeble. En noviembre del 2014, con series desestacionalizadas, el ascenso anual fue de 0.2%, inferior en 0.7 puntos porcentuales en relación al mes previo; todavía no alcanza un horizonte arriba de 2.0% desde el 2008, considerando que la nueva base estadística de la EMIM inicia en enero del 2007.

Dentro de las remuneraciones, los salarios pasaron de 0.8% en octubre a una elevación de 0.1% en el lapso citado, los sueldos de 2.0 a 1.3% y las prestaciones sociales de 0.4 a 0.1 por ciento.

La tasa promedio anual desestacionalizada del personal ocupado manufacturero entre enero y noviembre del 2014, arrojó un aumento de 2.4%, cifra mayor que la mostrada en el 2013 (2.0%) y en el 2012 (2.2 por ciento).

Con variaciones mensuales, el personal ocupado aumentó 0.25% en el penúltimo mes del año, contra 0.57% en octubre.

Empleo Manufacturas

Sin ajuste estacionario

Con cifras originales y anuales, la ocupación en la industria manufacturera creció 3.2% en noviembre; por contratación, el número de obreros se incrementó 3.5% y el de los empleados que realizan labores administrativas 2.2 por ciento.

Esta dinámica del mercado laboral del sector que contribuye con alrededor de una quinta parte de la actividad económica del país, derivó de la actuación de los ascensos del empleo en la mayoría de sus subsectores, según el Sistema de Clasificación Industrial de América del Norte 2007, destacando fabricación de equipo de transporte (8.4%); otras industrias manufactureras (6.9%); accesorios, aparatos eléctricos y equipo de generación de energía eléctrica (6.1%); equipo de computación, comunicación, medición y de otros equipos, componentes y accesorios electrónicos (4.7%), y maquinaria y equipo 4.3 por ciento.

Lo anterior compensó los descensos en productos derivados del petróleo y del carbón (2.7%); prendas de vestir (2.4%); curtido y acabado de cuero y piel, y fabricación de productos de cuero, piel y materiales sucedáneos (1.4%); industria de la madera (1.1%); impresión e industrias conexas (0.7%); industria química (0.6%), e insumos textiles y acabado de textiles disminuyó (0.4 por ciento).

En horas trabajadas se presentó una tasa anual de 2.2%, donde las correspondientes a los obreros se elevaron 2.3% y las de los empleados 1.1 por ciento.

Sobre la capacidad de planta utilizada para el sector manufacturero, que es el porcentaje que indica la relación entre el volumen de la producción obtenida por las unidades económicas y el volumen de producción que potencialmente podría generarse en un periodo determinado, de acuerdo con las condiciones de infraestructura, equipamiento, procedimientos técnicos y de organización, así como recursos humanos y materiales, ésta se ubicó en 79.5 puntos porcentuales, superior en 0.8 puntos frente a igual mes del 2013.

Las remuneraciones medias reales pagadas reportaron una caída anual de 0.5% en el onceavo mes del 2014, resultado de disminuciones en salarios pagados a obreros de 0.8% y en prestaciones sociales de 0.5 por ciento; los sueldos pagados aumentaron 0.6 por ciento.

Metodología del INEGI

La gran mayoría de las series económicas se ven afectadas por factores estacionales, que son efectos periódicos que se repiten cada año y cuyas causas pueden considerarse ajenas a la naturaleza económica de las series, como son las festividades, el hecho de que algunos meses tienen más días que otros, los periodos de vacaciones escolares, el efecto del clima en las diferentes estaciones del año, y otras fluctuaciones estacionales, de acuerdo con la metodología del INEGI.

En este sentido, la desestacionalización o ajuste estacional de éstas consiste en remover estas influencias intra-anuales periódicas, debido a que su presencia dificulta diagnosticar o describir el comportamiento de una serie económica al no poder comparar adecuadamente un determinado mes; las cifras desestacionalizadas también incluyen el ajuste por los efectos calendario (frecuencia de los días de la semana y, en su caso, la semana santa).

rodrigo.rosales@eleconomista.mx