Aunque los boletos aéreos siguen siendo costosos en Colombia, no sólo por la oferta y la demanda, sino también por la alta carga impositiva, las temporadas altas, como mitad de año, Semana Santa y fin de año, siguen siendo las más importantes para la operación de las aerolíneas. Precisamente para seguir creciendo en ese tema, Eduardo Lombana, presidente de Copa Airlines Colombia, explicó que no sólo hacen falta alianzas como la que acaba de sellar con Avianca y United, sino también es clave invertir en infraestructura y flexibilizar trámites en aeropuertos como El Dorado, para que no se convierta en un “cuello de botella”.

¿Cuántos destinos está operando y con qué flota?

En total, tenemos una red de 32 países, 80 destinos en toda América y una flota de 101 aeronaves, a la cual estamos agregando los primeros cinco Max9 para terminar este año. La idea es completar gradualmente la orden de 71 unidades que tenemos, con los cuales estamos reemplazando parte de la flota. Son aviones de última generación con mejoras en consumo de combustible, disminución de ruido y nuevas modalidades para las rutas de largo alcance.

¿Cuál es el aporte de Copa?

Una de nuestras grandes fortalezas es la conectividad de las regiones a través de Tocumen y con conexiones de menos de 50 minutos, que no lo tiene ninguna. Eso hace que sea fácil viajar, por ejemplo, de Bucaramanga a Fortaleza en Brasil. La idea es tener una red que se complemente y no que se duplique.

Usuarios y empresas coinciden en que los precios de los boletos son altos. ¿Lo comparte?

Colombia no tiene una buena posición. Países como España o Argentina, que tienen una población parecida, nos duplican en público viajero, en parte por su ingreso per cápita, pero también porque la carga tributaria es mucho menor. Lo que muestran los casos es que en el momento en que se deja de cobrar el impuesto al entrar, el turismo crece y el recaudo se hace en la cadena del viajero. Por eso, es importante eliminar esa carga tributaria a los pasajes.

¿Y en infraestructura?

Hay que reconocer que la inversión en terminales aéreas ha sido inmensa y eso es importante para los planes 2030. Lo que siento que hace falta es modernizar el espacio aéreo para que el de todo el país quede reestructurado. El Dorado maneja 40% del tráfico y requiere una atención especial porque puede convertirse en un cuello de botella. Sin pensar en El Dorado II, hay forma de tener más edificios terminales, posiciones de contacto (incluso remotas), ampliar rampa o ser más flexibles con el movimiento de aviones en tierra. Se trata de balancear la terminal con el espacio aéreo, que tiene campo para 90 operaciones.

¿Qué tan importante es fin de año para las ventas?

Hasta octubre tenemos muy buenos resultados, con un crecimiento de 8% en pasajeros (1.3 millones de personas). Además, abrimos cinco nuevos destinos este año: Fortaleza y Salvador en Brasil; Bridgetown, en Barbados; Salta, en Argentina; y Puerto Vallarta-Riviera Nayarit, en México. Sobre el fin de año, en general, las temporadas altas sumando mitad de año, Semana Santa y semana de receso pueden representar 60% de las ventas totales del año, por lo cual son fundamentales. Esperamos cerrar el 2018 con un factor de ocupación de 84 por ciento.