La Comisión Reguladora de Energía (CRE) despedirá desde este martes a 200 trabajadores que conforman a su plantilla eventual y la mitad de los puestos de trabajo de este regulador, aseguraron distintas fuentes. 

En primer lugar, distintos empresarios del sector comenzaron a alertar sobre la situación hasta que la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) confirmó la info en su cuenta de Twitter. 

"El despido de 200 trabajadores de la @CRE_Mexico representa un duro golpe a la regulación del mercado energético en México así como una grave pérdida de talento en el servicio a los consumidores", refirió el organismo. 

Además, aseguró que "esta acción es un mal mensaje para la inversión en el sector".

A pesar de que la propia CRE se limitó a responder que daría a conocer la información en cuanto recibiera confirmaciones y la autorización pertinente, otras fuentes que solicitaron anonimato detallaron que incluso desde la dirección general del regulador llamaron a los empleados uno a uno para ser despedidos y dejar las instalaciones ubicadas en la colonia Merced Gómez este mismo martes. 

Otros abogados y críticos del sector como Gabriel Quadri, Daniel Salomón Sotomayor y Víctor Ramírez Cabrera, lamentaron en sus cuentas de Twitter la situación que llegó a ellos a través de conocidos dentro de la institución. 

"¿Saben cuál es la forma más neoliberal de agandallar un mercado, debilitar al consumidor y la gran estrategia de una empresa voraz y maliciosa? Debilitar al regulador. Esto que hace hoy la @CRE_Mexico", publicó Ramírez Cabrera. 

En el presupuesto de egresos del 2020, la Secretaría de Hacienda presupuestó un total de 188 plazas fijas, a las que se suman desde la última reconfiguración de la CRE en 2014 las plazas eventuales, que duplican a las integradas en el presupuesto. 

Las áreas con más afectaciones son las relacionadas con supervisión de mercados y tarifas, donde había más contratos eventuales al ser actividades de relativa reciente creación. Esta cancelación a la renovación de contratos es la segunda que se aplica en el organismo en menos de un año, luego de que en noviembre del año pasado, la CRE dejó fuera 20 directores y personal de rangos medios y altos que venían de la administración anterior.

El regulador presidido por Leopoldo Melchi ha recibido fuertes críticas en las últimas semanas debido a que autorizó que la Comisión Federal de Electricidad (CFE) aprobara incrementos de casi 800% a las tarifas de transmisión que pagan los permisionarios con contratos legados de autoabasto, lo que derivará en incrementos de mínimo 10% en el costo de energía para sus socios consumidores.

El mes pasado, el regulador fue incluido en una iniciativa de Ley del senador Ricardo Monreal que busca desaparecer a la CRE, a la Comisión Federal de Competencia y el Instituto Federal de Telecomunicaciones para reunir sus funciones en un solo organismo, misma que el legislador retiró posteriormente.

A diferencia de la Comisión Nacional de Hidrocarburos, que es el otro regulador sectorial que quedó con un carácter autónomo en la reforma, el presidente de la CRE, Guillermo García Alcocer, se mantuvo en su puesto que por mandato es transexenal luego del cambio de gobierno.  

Sin embargo, durante los siguientes seis meses sucedieron ataques verbales en su contra por parte del director de la Comisión Federal de Electricidad, Manuel Bartlett, de la secretaria Nahle y del presidente de la República, quien desde una de sus conferencias mañaneras, y con el respaldo de la Unidad de Inteligencia financiera, de Santiago Nieto, y de la secretaria de la Función Pública, Irma Eréndira Sandoval, lo acusó de conflicto de interés.

El propio presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, expuso las relaciones que sostenía el titular de la CRE con empresarios del sector, sin que ello derivara en denuncias oficiales hasta que García Alcocer presentó su renuncia hace un año. 

Entonces cambió la configurar del órgano de gobierno del regulador que hoy cuenta con un solo comisionado del régimen anterior: Gabriel Pineda Bernal, mientras que los otros cinco fueron colocados a sugerencia del presidente de la República, como marca la ley, aunque nunca tuvieron la aprobación de la mayoría calificada del Senado, pero después de dos rechazos se impusieron, según el procedimiento descrito legalmente para su elección.