El gobierno chileno entregó más detalles del proyecto de pensiones que anunció el domingo por cadena nacional el presidente de Chile, Sebastián Piñera.

En el palacio de la Moneda y acompañados de los ministros de Hacienda, Felipe Larraín; del Trabajo, Nicolás Monckeberg; de Desarrollo Social, Alfredo Moreno, y de la Secretaría General de Presidencia, Gonzalo Blumel, el mandatario defendió los lineamientos de la reforma. “Algunos dicen que el aumento de 4% de la cotización adicional es insuficiente, es un tremendo paso hacia adelante. Durante los 30 años que ha estado el sistema nadie tocó 10%”, sostuvo.

“Estamos convencidos de que esta reforma previsional es justa, es urgente y es necesaria y requiere un mayor esfuerzo, gradual y creciente, tanto de los empresarios (...) como del Estado, que deberá hacer un gran esfuerzo para aportar en régimen recursos adicionales al mundo de la previsión del orden de 3,500 millones de dólares”, indicó Piñera.

En la oportunidad, el titular de Hacienda, Felipe Larraín, confirmó que a los trabajadores se les podría cobrar una doble comisión; una por administrar 10% actual y otra por 4% adicional, si es que eligen que otra entidad diferente a las administradoras privadas de fondos de pensiones (AFP) gestione ese porcentaje.

Tras ser consultado por las críticas que se le han hecho al proyecto porque un aumento de 4% es insuficiente, el jefe de las finanzas públicas, explicó que “estamos conscientes de que es insuficiente; tenemos que cuidar que un porcentaje de incremento mayor tendría efectos en el mercado laboral que queremos evitar”.

De esta forma, indicó que se hará en un periodo de gradualidad entre ocho a nueve años.

¿Qué contempla la reforma?

El proyecto contempla elevar 4%, de forma gradual y a cargo del empleador, la cotización en las cuentas de ahorro de los trabajadores.

Este incremento se sumará a 10% mensual que actualmente paga cada trabajador de su sueldo bruto a un fondo de pensiones personal del que puede disponer cuando se jubila, administrado por las AFP.

La reforma permitirá que sean los trabajadores quienes escojan a la entidad que administrará 4% adicional que correrá por parte de los empleadores. Las opciones a escoger serán: cajas de compensación, cooperativas de ahorro y créditos o administradoras de seguros, además de las mismas AFP.

Además, se subirá hasta 50% el monto de la pensión básica solidaria y hasta 70% el aporte previsional solidario, que forman parte del llamado pilar solidario del sistema, dirigido a los más pobres y a quienes tienen las pensiones más bajas. También contempla un seguro solidario, que será financiado con una cotización adicional de 0.2% de cargo del empleador, para financiar una pensión adicional y creciente con la edad de los adultos mayores que por una dependencia severa, física o mental no puedan valerse por sí mismos.

La postura de fitch

Para Fitch Ratings, la reforma de pensiones anunciada está “muy en línea” con lo que propuso el gobierno de Chile durante la campaña presidencial, aunque pareciera que la promesa de aumentar en 3,500 millones de dólares el gasto de las pensiones no fuera en línea con la austeridad que pretende Chile, Fitch no está preocupado.(con información de agencias)