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Cabify retorna a Cataluña bajo nuevo esquema
Podrá ofrecer sus servicios sin necesidad de guardar, salvo en el primer viaje, el plazo de 15 minutos de precontratación exigido por la Generalitat, esto quedará asentado en un contrato con el usuario.

Cabify dejará de ser al menos en Cataluña una agencia de viajes, para convertirse en una empresa de transporte. De esta forma, podrá ofrecer su servicio sin necesidad de guardar el plazo de 15 minutos de precontratación exigido por la Generalitat, salvo en el primer viaje.
Según un documento de los servicios jurídicos de la empresa al que tuvo acceso Expansión, la sociedad Maxi Mobility a través de la que opera Cabify cederá su app y el uso de la marca a Prestige and Limousine, una empresa de transporte especializada en los VTC. Para ello, suscribió un seguro de responsabilidad civil de 50 millones de euros.
Desde que en el 2012 se lo requirió la Consejería de Turismo de la Comunidad de Madrid, Cabify ha operado como una agencia de viajes y hasta ahora no había prestado servicios de empresa de transporte, sino que había ejercido de intermediaria para otras sociedades encargadas del personal y de los vehículos.
Mediante la nueva modalidad, quedará firmado un contrato con el usuario en el que se recoge la precontratación de 15 minutos únicamente en el primer viaje. La Ley de Ordenación de los Transportes Terrestres no obliga a firmar un contrato por cada servicio.
“El contrato de transporte que se suscribirá con los usuarios se perfecciona y surte efectos desde el momento del alta de la aplicación y no cuando el usuario solicita un servicio concreto”, explican los abogados de la empresa.
“Cabe sostener que la contratación del servicio de transporte por el usuario se realiza cuando este acepta las condiciones del servicio de transporte que se va a ofrecer a través de la aplicación de Cabify, de forma que es en dicho momento desde el que se debe computar el plazo de 15 minutos que ha de transcurrir entre la contratación y el inicio del trayecto”, señala el documento.
El decreto ley 4/2019 de la Generalitat, publicado a finales de enero, es escueto al recoger el concepto de la precontratación, lo que ha dado margen a Cabify para interpretarlo y anunciar su regreso a Barcelona con una flota de 300 coches.
Uber, que también anunció su marcha de Barcelona, opera en Europa como una empresa de transporte y no como un servicio de la sociedad de la información, como hizo en un primer momento. Una sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea le obligó a adoptar esta figura.
El decreto de la Generalitat provocó una cascada de despidos entre las empresas que operan vehículos de VTC, todas ellas integradas en Unauto. Fuentes del sector indican que estas empresas están observando con atención los movimientos de Cabify en Cataluña, que pueden provocar un cambio de estrategia en todo el sector.
Ante esto, Cabify ha reiterado su compromiso con la ciudad española.