La estatal Aerolíneas Argentinas logró reducir a la mitad su déficit diario durante este año pero de cara al 2017 la creciente competencia y la fuerte merma en los subsidios que dispuso el gobierno de Argentina hace que se plantee la necesidad de conseguir nuevas formas de ingresos.

Así lo confirmó al diario El Cronista Pablo Miedziak, director financiero de la empresa, quien aseguró que "de mantenerse el ritmo de subsidios que traía la compañía, en promedio 670 millones de dólares al año, hubiésemos necesitados 1000 millones de dólares para este año y, a dos semanas de terminarlo, el subsidios total será de 300 millones de dólares. Pasamos de una compañía que gastaba 2 millones de dólares diarios para operar a una que necesita menos de 1 millón de dólares".

Pero el 2017 presenta un escenario complicado desde el punto de vista financiero para la compañía de bandera. El ajuste más importante ya se hizo baja de comisiones a agencias y tarjetas de crédito, caída de rutas internacionales, etcétera, y el Gobierno redujo de 300 millones de dólares a alrededor de 150 millones de dólares el subsidio para la compañía.

"Creo que vamos a necesitar un poco más que el monto presupuestado para el año que viene" reconoció Miedziak. Y, sabiendo que será muy difícil conseguir fondos de parte del Ejecutivo, la estrategia de Isela Costantini, presidenta de Aerolíneas Argentinas, será salir a buscar financiamiento externo en el mercado de capitales. "Antes de ser auto sustentable, tenemos que ser autofinanciable y estamos pensando en el mercado de capitales, obtener un préstamo de alguna entidad financiera o emitir un bono para el 2018. Hace seis meses que estamos trabajando con bancos de inversiones privados para hacer algo y la recepción es muy buena", agregó Miedziak.

El problema con el que se encuentra la aerolínea para emitir un bono es la falta de balances, situación que Costantini buscará remediar en los primeros meses del 2017. Según explicaron fuentes de la compañía "la intención es en marzo tener balances".

El encuentro con el gerente financiero de la firma fue con motivo de la presentación de la renegociación del contrato que Aerolíneas Argentinas tiene con Boeing por la compra de 20 aeronaves, evento del que también participó Van Rex Gallard, Vicepresidente de Ventas para América Latina, el Caribe y África de Boeing.

Aerolíneas Argentinas renegoció una deuda técnica con la constructora y también rediscutió los modelos a comprar.

"El acuerdo era por la compra de 20 Boeing modelo 737 800, un avión que en poco tiempo se dejará de construir y lo cambiamos por un mix que incluye nueve de ese modelo y 11 Boeing 737 MAX, que son más modernos y eficientes", explicó el ejecutivo local. Además, Aerolíneas tiene seis meses para definir si baja de nueve a seis los modelos 800 y sumar tres MAX.

Los primeros llegarán en noviembre y diciembre y de esa manera Aerolíneas será la primera compañía en América Latina en tener estos modernos aviones.

Las aeronaves nuevas serán todas para Aerolíneas Argentinas, por lo que Austral se quedará con todos lo aviones de Embraer. Además, los nuevos Boeing son aviones con capacidad para 170 pasajeros y serán destinados para vuelos de cabotaje y regionales.

Aunque desde la empresa explicaron que no se pueden publicar las cifras de acuerdo por las cláusulas de confidencialidad del contrato, Miedziak explicó que la deuda que significaba el default del acuerdo "era muy grande, la renegociamos, negociamos no pagar intereses y obtuvimos aeronaves más eficientes".

Para dar cuenta de este ahorro el gerente financiero puso como ejemplo el consumo de combustible. "Si tomamos en cuenta el combustible, este modelo consume 14% menos de JP1 (nombre técnico de la nafta) de los aviones que, en un barril con un precio de 50 dólares, significa un ahorro de 800,000 dólares sólo por consumir menos combustibles".