AT&T ganó 80 MHz de espectro con la subasta de los 2500 megahercios que se realizó este lunes como parte de la licitación IFT-7 que aún se encuentra en proceso y con ello se convirtió en el primer tenedor de frecuencias para servicios móviles en México, con el 33.73% del total disponible entre esa y otras bandas radioeléctricas.

Esa es la lectura llana, pero en el punto fino AT&T compró por veinte años y por 1,400 millones de pesos como contraprestación, dos paquetes distintos de bloques con los que puede potenciar su actual red móvil 4G LTE, crecer su red 4.5G, “combinando” su nuevo espectro de 2.5 con otra banda ya en su poder y en la modalidad de carrier aggregation como lo hace Telcel con sus propias señales para crear su GigaRed.

Y AT&T también podría explorar la posibilidad de ofrecer nuevas gamas de productos inalámbricos fijos en fechas en que está terminando de crear su red móvil 4G para alcance de 100 millones de mexicanos. 

Como añadido, con la subasta de ayer, México se convirtió en el segundo país de América Latina con más espectro asignado para servicios móviles, con un total de 584.3 MHz, cuando en 2015 ocupaba el puesto 15 en la región y con 243 MHz en explotación celular, de acuerdo con la organización 5G Americas. 

Al mediodía de ayer, expertos de la industria se preguntaban qué tipo de paquetes habría comprado AT&T en la IFT-7 y las versiones apuntaban a que serían, en la primera ronda de subastas, tres de los cuatro bloques disponibles de la categoría FDD que ofrecen una variedad de ventajas para expandirse de manera más eficiente por el mercado de los servicios móviles. Esta lógica haría sentido a AT&T, porque aún es de reciente ingreso en México y se ha concentrado en conseguir usuarios de telefonía celular y datos.

La telefónica estadounidense, sin embargo, sorprendió ya en la tarde ayer con el anuncio de haber conseguido frecuencias de espectro con “naturaleza” técnica para crecer en distintos negocios: 40 MHz de la 2.5 con FDD para mejorar en móviles y 40 MHz de 2.5 con TDD para pensar en servicios fijos, de los que ya ha dado primeros pasos con su marca propia y también con la renta de capacidad a terceras empresas, pero a través de frecuencias como las de 1.7/2.1 GHz que también pueden aprovecharse mejor en celulares.

De acuerdo con expertos del sector de las telecomunicaciones, no resulta extraño que AT&T se haya enfilado por las frecuencias de TDD desde la primera puja, que, un corto ejemplo, son compatibles con un menor número de dispositivos y cuando las FDD son recibidas por las antenas de más de 7,000 aparatos. No es raro, dijeron, porque directamente o a través de sus filiales locales, esta marca ha comprado espectro TDD para posteriormente explotarlo en servicios fijos como Internet de banda ancha, ya sea por medio de bandas como la 2.3, 2.5 o de 2.6 GHz.

El espectro que será concesionado de la 2.5 GHz podrá explotarse para servicios fijos y/o móviles, como según convenga a los tenedores de esas frecuencias y para productos como Internet, telefonía o video, confirmó el Instituto Federal de Telecomunicaciones a El Economista en una entrevista realizada en abril pasado.

Descontando su tenencia espectral en otras bandas radioeléctricas e igualmente las de tipo FDD en la misma 2.5 GHz, el operador AT&T cuenta con señales de TDD en naciones como Brasil, Colombia, Perú o Venezuela.

En Brasil, por ejemplo, ya ofrece un paquete con Internet fijo por espectro de TDD y una de sus apuestas es llegar a mercados más alejados con esta oferta. En Perú su marca DirecTV transfirió las frecuencias de 2.3 GHz en abril de este año la filial Direcnet para desarrollar un plan de servicio de Internet inalámbrico fijo.

Carlos Blanco es analista en Dataxis y recuerda que la operación de AT&T en México está enfocada en una red móvil, mientras que en el resto de Latinoamérica apunta hacia el negocio de TV, por lo que un negocio no necesariamente debe ser “el espejo” del otro. Pero asiente también que la filial local Sky en Brasil ya ofrece 360,000 accesos con esta tecnología.

México es un mercado complejo cuando se avalúan criterios de poder adquisitivo, territorio, política regulatoria y competencia. Todo ello crea un mercado único con retos y oportunidades de crecimiento y las empresas están obligadas a salvarlos para expandirse, piensa Juan Gnius, analista en Telracom.

Gnius plantea como una posibilidad que AT&T, con su 2.5 GHz TDD, complete su “última milla” de modo inalámbrico y se aventure a nuevos nichos desatendidos por las grandes marcas nacionales mexicanas o las empresas locales y regionales, pues, plantea, en Brasil la marca Sky de AT&T ofrece paquetes de entre 4, 6 y 10 Mbps de velocidad, datos competitivos en zonas en donde está tardando en llegar la banda ancha vía la fibra óptica.

“La estrategia de México es distinta a la del resto de la región y no se puede tanto emparentar. Pero es cierto, ese espectro es para servicios fijos y móviles y es posible que AT&T, con espectro de TDD, apueste con una llegada de última milla inalámbrica: Internet (…) podría ser un catalizador para un servicio OTT, como DirecTVplay, u otro, porque en el resto de América Latina la tendencia indica que la TV por satélite es un negocio actual, pero necesitan empaquetarlo porque solo tiene menores perspectivas”, dice Gnius, de Telracom.

AT&T celebró ya el espectro ganado con la subasta IFT-7. En un comentario dijo que esas señales mejorarán la experiencia del usuario en temas como Internet de las cosas (IoT), ciudades inteligentes o tecnología 5G, todas con brazos en servicios fijos y móviles: 

“Apreciamos el trabajo realizado por el IFT para ofrecer mayor disponibilidad de espectro (…) Este espectro adicional será clave para continuar innovando en beneficio de los consumidores mexicanos. Nos estamos preparando para la próxima generación de tecnologías que cambiará la manera en que los consumidores viven, trabajan y disfrutan del entretenimiento en México, desde el Internet de las cosas y las ciudades inteligentes, hasta 5G, realidad virtual, video y mucho más”, dijo AT&T.