América Latina es una región de complejidades y contrastes. Enmarcada en el subdesarrollo y la inestabilidad política y social, las revoluciones y dictaduras del siglo XX, los procesos de independencia política y económica e incluso, las masacres disfrazadas de conquistas con la llegada de los europeos a lo que se conocía como el Nuevo Mundo parecen haber dejado huellas imborrables en la cultura y en los hábitos y tendencias de las sociedades que la conforman.

La consultoría Americas Market Intelligence realizó un análisis de distintos indicadores demográficos, tecnológicos, políticos y sociales para delinear una serie de tendencias que vive la región latinoamericana. Americas Market Intelligence es una empresa de inteligencia de mercado para Latinoamérica, que realiza informes de investigación personalizados para las empresas que deseen mayor información sobre la región.

Entre las tendencias que encontró la consultoría destacan el envejecimiento de la población, la disminución del número de familias nucleares y la aparición de una mayor número de familias diversas; la concentración de la población de los países latinoamericanos en megaciudades de más de 20 millones de habitantes; el desempleo generado por la automatización laboral y la avidez en el consumo de tecnología, mismas que están definiendo muchas de las cuestiones económicas, políticas y sociales en esta región del mundo.

1. Latinoamérica es la región que está envejeciendo más rápido en el mundo

Como se dice popularmente, los latinoamericanos nos estamos haciendo viejos. Entre el 2010 y el 2020, la población de más de 25 años crecerá 21%, mientras que la población menor a esta edad disminuirá 3.78%; esto quiere decir que para el 2020 la población de más de 25 años en Latinoamérica alcanzará los 379 millones y la población menor a esta edad será de 264 millones, una diferencia de más de 100 millones. De acuerdo con Americas Market Intelligence, en un primer momento, esto beneficiará a la región, ya que la población en edad de trabajar (15 a 60 años) seguirá creciendo hasta el 2025, cuando comenzará a reducirse.

La consultoría prevé que el envejecimiento también obligará a que los gobiernos destinen mayores recursos al sistema de salud público o a que se privaticen los servicios de salud. Esto también hará que las prioridades políticas de los gobiernos y funcionarios que en la actualidad se enfocan en la educación cambien hacia las necesidades de la población de más edad, como las pensiones a jubilados y los servicios de salud. Entre las consecuencias económicas que tendrá esta tendencia está el que aunque el consumo seguirá teniendo impulso, el crecimiento económico será lento de forma crónica.

2. Cada vez hay familias más diversas

Tanto las personas que viven solas como las familias no nucleares le están ganando terreno a la familia nuclear, que puede estar compuesta por una pareja sin hijos o con hijos o por una madre o un padre soltero y sus hijos y que sigue siendo la estructura más común en las sociedades latinoamericanas, ya que representa 61.6% de la población en América Latina. Las personas que viven solas o con amigos conforman 14.5% de la población total, mientras que quienes habitan en un hogar compuesto por padres, hijos y otros familiares y aquellas familias conformadas por dos padres o dos madres o que conjuntan bajo un mismo techo a dos o más familias nucleares forman el 23.9% de la población.

El creciente número de personas que viven solas o con amigos está incrementando su consumo y su cuota de mercado, lo que está llevando a una expansión de la clase media y a una noción de individualismo cada vez mayor. La tendencia hacia las metas individuales y no familiares ha transformado la crisis económica experimentada en Latinoamérica durante los años 90 hacia una crisis social que ha incrementado la búsqueda del placer mientras que los apoyos a los grupos más vulnerables se reducen, de acuerdo con Americas Market Intelligence.

3. 86% de la población vivirá en ciudades y urbanizaciones para el 2025

La zona metropolitana del Valle de México es la megaciudad más grande de Latinoamérica. Con 24.6 millones de habitantes, la Ciudad de México y su zona conurbada supera a Río de Janeiro, Sao Paulo, Buenos Aires y Bogotá tanto en la cantidad de personas que en ellas habitan como en el Producto Interno Bruto de cada ciudad. A estas megaciudades se están sumando urbanizaciones más pequeñas que están acumulando a la mayoría de la población de sus respectivos países, como Lima, Perú y Santiago, en Chile. Esto hace que la América Latina sea actualmente la región más urbanizada del planeta pero para el 2025, el 86% de su población, es decir, 567 millones de personas, vivirá en ciudades o megaciudades.

El hacinamiento y la competencia laboral dentro de las ciudades y el consiguiente abandono del campo ha obligado a millones de personas a desplazarse de sus lugares de origen en busca de mayores oportunidades de empleo y remuneración. La migración es otra de las tendencias que ha experimentado la región desde hace varias décadas. Este fenómeno que se da en todo el continente americano ha afectado de forma importante a Latinoamérica debido al número de madres solteras que ha dejado y a la baja productividad que experimentan los países desde donde salen los migrantes, mientras que en los países receptores la migración impulsa la productividad.

4. La tecnología y el desempleo van de la mano en América Latina

En todo el mundo, las tecnologías están irrumpiendo en prácticamente todos los sectores, desde la producción hasta la comercialización y la vida cotidiana. Esto no es una excepción en América Latina. Sin embargo, el desarrollo y el consumo de nuevas tecnologías sólo está beneficiando a las clases medias y altas de las sociedades de los países latinoamericanos. De acuerdo con Americas Market Intelligence, algunas de las tecnologías disruptivas que están teniendo éxito en algunos lugares de Latinoamérica son las energías renovables, las tecnologías de la información y la comunicación, el almacenamiento de energía y la automatización laboral.

Si bien el uso y creación de tecnologías sin duda está dejando beneficios en la región, como el incremento de la riqueza, también es cierto que los avances científicos y tecnológicos causarán una mayor división social debido a que la automatización de muchos empleos dejará en el desempleo a millones de trabajadores que sólo podrán incorporarse a ciertas áreas del sector servicios con poca remuneración o al sector informal. Según la consultoría, América Latina se verá más afectada por la automatización laboral que Estados Unidos o Europa, lo que podría ocasionar conflictos políticos y sociales.

5. Los latinoamericanos son consumidores ávidos de tecnología

Brasil, México y Argentina son tres de los más grandes consumidores de Internet y redes sociales a nivel mundial en número total de horas que las personas permanecen conectadas a la red. En la actualidad, más de un tercio de la población en América Latina cuenta con un teléfono inteligente. Además, México y Argentina se encuentran entre los mercados de comercio electrónico más prometedores en la región y se espera que el mercado de las tecnologías 3D y 4D en Latinoamérica alcance un valor de más de 27,000 millones de dólares para el 2021.

De acuerdo con Americas Market Intelligence, esto puede tener consecuencias diversas tanto en la economía como en la vida y la organización de los países de América Latina. Un menor contacto humano y la desaparición de las clases sociales son algunas de las que considera la consultoría, a las que añade un aumento significativo en la productividad y por tanto, en la riqueza, y una cada vez mayor desconfianza en las instituciones políticas y de gobierno debido a una mayor cantidad de información.

rodrigo.riquelme@eleconomista.mx