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¿Cómo crear una marca personal sin estar ligada a una empresa?
Tanto empleados como emprendedores requieren desarrollar una marca personal que sea auténtica.

Se cree que para tener una marca personal se necesita desarrollar un personaje, pero en realidad se necesita ser auténtico.
Muchas veces las personas que pertenecen a una empresa consideran que no es necesario desarrollar una marca personal, porque viven en un ecosistema donde no necesitan un nombre, lo mismo pasa con los emprendedores, quienes creen que su nombre solo debe estar ligado al negocio.
Lo cierto es que tanto empleados como emprendedores necesitan desarrollarla, pues ayuda a conseguir un crecimiento laboral y a humanizar la marca.
Marca personal en empleados
Renata Roa, consultora en imagen pública, comunicación facial y mindfulness, dice que “el apellido corporativo (el nombre de la empresa) funciona para abrir puertas, sobre todo si la organización está bien posicionada. Pero he notado que las personas basan mucho su autoconfianza y poder en ese apellido corporativo y cuando salen de la empresa su poder se pierde”.
Por ello es importante crear una marca propia, que no esté ligada a la empresa y permita que el trabajador tenga visibilidad, tanto dentro como fuera de la organización.
En el mundo corporativo, la marca personal funciona como vocero; es decir, para crear alianzas con otras empresas, pero también para que el empleado se haga notar y sea considerado para otros puestos.
Marca personal en emprendedores
Renata Roa, quien es autora del libro “Tu marca personal. Lo que te hace único, te hace exitoso”, detalla que los emprendedores también necesitan desarrollarla para humanizar el negocio y generar una conexión con el consumidor.
Como emprendedor también es importante que la marca personal no esté completamente ligada al negocio, debido a que si alguna de las dos falla las consecuencias son para ambas partes.
El apellido corporativo, que es así como le llamo, es una muleta prestada, en el momento en que desaparece esa muleta me deja cojo, por eso es importante crear un patrimonio de reputación, que te ayude a estar presente en la mente de cualquier persona que pueda beneficiarse de tus servicios”.

La marca personal no es un personaje
Muchas metodologías dicen que para tener una marca personal es necesario crear un personaje, pero en realidad no es así. “Es el peor de los crímenes, es como si le dijeras a tu alma que no es lo suficiente buena o que no vale, y por lo mismo tiene que ser alguien más, para tener un valor y algo que aportar”.
Renata Roa dice que cuando se crea un personaje se busca encajar y no pertenecer, y la diferencia es grande, mientras que la última apuesta por que te aprecien siendo uno mismo, la primera busca entrar en un entorno donde se aparenta ser alguien que no es.
Cuando se habla de personajes, posiblemente lo que nos estamos obligando es a encajar y a volvernos alguien más, a destruir la esencia y autenticidad, que es lo que nos da la posibilidad de realmente tocar vidas.
“La marca personal tiene que ver con honrar a la persona, honrar lo que eres; tu historia personal, entender lo que estás haciendo y para qué lo estás haciendo y a partir de ahí, ponerlo al servicio de más personas”.
Crear un personaje conlleva a una falta comunicación y a detener el crecimiento, porque se llega a un momento en que la persona se ve falsa y ya no tiene un mensaje de autenticidad.
Por ello, la marca personal necesita ser auténtica y con propósito. Cuando se tiene un objetivo la gente asocia la marca con una emoción positiva y se crean clientes leales.
Lo ideal es construirla a largo plazo y cada seis meses revisar si los objetivos siguen siendo los mismos o si es necesario hacer cambios, “porque vamos cambiando, no somos los mismos que ayer”.