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Retos del desarrollo regional
Es necesario combinar programas federales y estatales de apoyo a las regiones menos desarrolladas, pero también se requiere visión y talento para impulsarlos.

El desarrollo de México no puede lograrse sin el progreso de cada una de sus regiones. Sin embargo, hoy podemos observar que las desigualdades regionales de México hacen evidente que no todas las entidades y localidades se han beneficiado de la misma forma del proceso de inserción en los mercados internacionales ni de los profundos cambios que se han emprendido en México recientemente.
Los estados mejor comunicados al principal mercado de exportación y los que cuentan con una mejor infraestructura física, de capital humano e institucional, han mostrado un mejor desempeño, mientras que los estados y regiones que no tienen estos atributos muestran fuertes retrocesos.
Brecha
Pero más grave aún es el hecho de que la brecha de bienestar entre los estados prósperos y los estados menos desarrollados continúa ampliándose, pues mientras los primeros continúan creciendo y diversificándose, gracias a la atracción de nuevas inversiones y el consecuente fortalecimiento de su infraestructura física y de capital humano; los segundos van profundizando su nivel de subsistencia y marginalidad al ser incapaces de atraer inversiones que les permitan conservar el talento humano en su región y fortalecer su estructura productiva.
Ante tales desequilibrios se hace necesaria la intervención del gobierno federal para proporcionar los incentivos y la guía necesaria para intensificar el desarrollo regional en las zonas en que no existen las condiciones para que se realice de manera natural. La convergencia de apoyos e incentivos es crucial en estos estados menos desarrollados para fortalecer la infraestructura y la diversificación de la base productiva.
Adecuada combinación
Una adecuada combinación de programas federales y estatales actuará como sustituto de los atractivos que ofrecen otras regiones más favorecidas. Desafortunadamente no siempre existe la visión, el talento y la voluntad de las partes para lograr impulsar el desarrollo regional en dichas condiciones. Las autoridades económicas federales tienen la obligación de propiciar las condiciones para que los estados menos desarrollados puedan aprovechar los programas federales que contribuyan al desarrollo económico del Estado. Las autoridades económicas estatales, por su parte, tienen la obligación de buscar dichos apoyos, saber combinarlos con los estatales y encontrar los proyectos que sirvan para fortalecer la infraestructura, atraer las inversiones necesarias al Estado y diversificar la producción.
Tal vez estados como Campeche, Colima, Chiapas, Guerrero, Nayarit, Oaxaca, Quintana Roo, Tabasco, Tlaxcala y Yucatán deberían ser objeto de un tratamiento diferenciado por parte de las autoridades para apoyarlos de manera más amplia y flexible que a los estados más prósperos. No existen consideraciones especiales en los programas de la Secretaría de Economía hacia los estados menos desarrollados. Las condiciones son iguales para todos. Sin embargo, las enormes diferencias entre unos y otros nos hace pensar si esta política es adecuada o si, por el contrario, únicamente está propiciando una mayor profundización de los desequilibrios regionales. Usted, ¿qué opina?