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La crisis y su impacto en las microfinanzas
Un efecto de la crisis sobre el mercado microfinanciero es el de una convulsión crediticia, lo que ya se traduce en deudas más caras para las microfinancieras, que le pegará al segmento de la población más vulnerable.
La crisis de las hipotecas subprime y de los Credit Default Swaps (CDS) en Estados Unidos que trajo como consecuencia la caída de los cinco principales bancos de inversión de ese país: Bear Stearns, Lehman Brothers, Merrill Lynch, Goldman Sachs y Morgan Stanley; así como de la caja de ahorro y crédito
Washington Mutual; de la aseguradora AIG y la nacionalización de las dos grandes empresas de respaldo inmobiliario: Fannie Mae y Freddie Mac, sin contar la quiebra técnica de
Citi Group y el rescate llevado a cabo en días pasados por el propio gobierno estadounidense, muestran un panorama crítico para el 2009.
Analicemos el impacto directo sobre la floreciente industria de las microfinanzas en el país.
El primer efecto ya se ve en el mercado financiero, una súbita subida de las tasas de interés, provocada por una política monetaria restrictiva; la percepción de mayor riesgo que hay sobre las empresas y por la necesidad de recursos que tienen las matrices bancarias.
Seguramente todavía no se siente la secuela de la ampliación del déficit en que deberá incurrir el gobierno si quiere cumplir con su política anticíclica.
Lo anterior implica astringencia de recursos para la economía y para las instituciones microfinancieras que obtienen recursos de diversas fuentes, todas ellas con menores fondos disponibles para prestar.
El efecto sobre el mercado microfinanciero es el de una convulsión crediticia. El banco central apretará la política monetaria mientras perciba brotes inflacionarios. Los bancos les prestarán menos, pues deben orientar recursos hacia las matrices, el sobrante será más caro, lo que obligará a las IMF a elevar más aún sus tasas de interés activas.
Otras fuentes de recursos para las IMF también mermarán: donadores, organismos financieros y ahorradores.
El otro efecto directo que la crisis ha deparado es el encarecimiento de sus pasivos en dólares para aquellas que no tengan una cobertura cambiaria. Muchas no la tienen y deberán afrontar obligaciones que por efecto del tipo de cambio se habrán encarecido cerca de 20 por ciento.
Como es previsible, el ambiente de contracción crediticia y devaluación se está traduciendo ya en deudas más caras para los acreditados de las microfinancieras, que son paradójicamente el segmento de la población más vulnerable.
Este segmento de población estará expuesto en los siguientes meses a un desempleo más elevado y a deudas más caras.
El camino de la recuperación del mercado microfinanciero pasa por la reconfiguración del mercado, diseño de nuevos productos y reducción de costos.
horaesquivel@gmail.com