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Centros de estimulación temprana, una opción con proyección
¿Quieres poner un negocio de este tipo? Aquí te damos las recomendaciones y consejos que debes considerar para lograrlo. Es una buena oportunidad.
Los primeros años de vida de un bebé son esenciales para su desarrollo físico e intelectual, por lo que los padres jóvenes no escatiman en asegurarse de que su hijo reciba la atención necesaria.
En este sentido, los centros de estimulación temprana se han convertido en una de las mejores opciones para ayudar al desarrollo del infante, pero también para quien desea emprender un negocio, si considera que el mercado está en constante crecimiento y ávido de este tipo de alternativas para el crecimiento y educación de sus hijos.
De acuerdo con Ana Mar, presidenta de la Asociación Mexicana de Estimulación Prenatal y Temprana, la demanda por estos servicios supera la oferta que hay en el mercado.
Para la entrevistada, el reto de estos negocios está en ofrecer un servicio profesional y realmente ayudar a los “pequeños del hogar” a desarrollar sus capacidades y habilidades.
Si entre sus planes está el de iniciar un negocio, los centros de estimulación temprana se perfilan como una fuerte opción, ya que puede funcionar como un negocio independiente o como un valor agregado en un jardín de niños que ya opera.
Datos de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) revelan que los centros de estimulación temprana cada día cobran mayor relevancia y cada vez más jardines de niños se diversifican al ofrecer este servicio.
Un negocio como éste requiere una inversión de 80,000 a 100,000 pesos, con la cual cubrirá los gastos en adecuación del local y compra de material.
Recomendaciones
Para contar con un centro de estimulación temprana se requiere “una buena ubicación que permita tener salones amplios, material de calidad y personal calificado”, comentó la entrevistada.
Los salones de sesiones deben ser lugares preferentemente bien iluminados.
“Como medida de seguridad el piso de estar recubierto de un tapete plástico”, destacó Mar.
Una decoración recomendable para estos lugares es la que se base en colores claros, pues lo que se requiere es que el infante mantenga la atención en los ejercicios y no en lo que hay a su alrededor.
Es importante que considere el elemento que define el éxito de esto negocios es el instructor, pues hablamos de la persona que identificará las necesidades de cada niño y, por lo tanto, desarrollará el plan de trabajo.
Un instructor debe ser una persona con una certificación en estimulación temprana, o bien, tener experiencia en las técnicas y métodos de la misma, pero sobre todo demostrar una amplia trayectoria en trabajo con infantes.
En el mercado de los centros de estimulación temprana hay dos nuevas tendencias de servicio que debe tomar en cuenta: es ofrecerlo como una diversificación en un jardín de niños, ya que con éste se podrán detectar a los futuros alumnos del Kinder.
La ventaja al iniciar un negocio en estos lugares es que usted cuenta ya como un valor mercado asegurado y reduce los costos de apertura pues puede acondicionar una sola aula para las sesiones que se darán.
Ofrecer sesiones de trabajo es un servicio que cada día demandan más los padres que por su trabajo en la semana no pueden llevar a sus hijos a un centro que estimule un sano crecimiento de sus hijos.
Al ofrecer este tipo de servicio, los jardines de niños pueden incrementar el costo del servicio por tratarse de un rubro especial que se da fuera de los horarios habituales de su negocio.
Organiza el trabajo
En la búsqueda de un instructor certificado te puedes acercar a la asociación, la cual cuenta una lista de profesores certificados y, si usted está interesado en ser instructor, también se imparten cursos.
Para que un maestro pueda trabajar adecuadamente, los grupos deberán tener como mínimo 10 niños, todos de la misma de edad. Cada sesión tendrá una duración de 45 minutos.
Los grupos de niños se tienen que organizar por edades, comenzando des de cero hasta seis meses, el segundo grupo lo formarán niños de seis a 10 meses, el tercero de 10 meses a 1 año cuatro meses; a partir de esta edad, los grupos se formarán aumentando seis meses a la edad final.
Usualmente, las sesiones se realiza una vez por semana, es decir, cuatro sesiones al mes. Pueden aumentar a dos si hay que desarrollar algo en especial, tres sesiones si se trata de una prescripción médica, como es el caso de los niños prematuros.
Los niños pasarán de nivel cada vez que desarrollen los objetivos planteados para su edad, “lo importante en cada nivel es que desarrollen las habilidades que van de acuerdo a su edad”, destacó Ana Mar.
Las cuentas claras
Para hacer el cobro de los servicios de un centro de estimulación se recomienda crear paquetes que incluyan el costo de la inscripción y la primera mensualidad, y después cobrar de manera sucesiva los servicios.
Una colegiatura que se encuentra en un nivel medio se integra por el cobro de una inscripción de 1,000 pesos más una mensualidad de 800 pesos, que incluye una sesión a la semana.
En caso de que los padres quieran que su hijo o hija tenga dos sesiones por semana, la clase adicional se puede cobrar en 400 pesos, para tener un costo total de 1,200 pesos.
De acuerdo con Ana Mar, una de las formas de pagar los servicios de un instructor es por hora; en este caso, el sueldo inicial puede oscilar entre 60 y 250 pesos por hora, dependiendo de su experiencia y capacidad.
Para que se recupere la inversión en un centro de estimulación temprana, en la que ésta puede iniciar en los 80,000 pesos, que cobra una mensualidad 800 pesos se necesita tener 70 niños inscritos.
obecerril@elempresario.com.mx
Visita: www.asociacionmexicanadeestimulacionprenatalytemprana.org.mx