El gobierno “político”, surgido de la alianza entre el Movimiento 5 Estrellas (M5S) y la Liga del Norte, es la mejor solución para Italia, pero el riesgo es que su programa dispare el déficit público y exponga al país a ataques especulativos, opinó el economista Carlo Cottarelli.

“Un gobierno técnico (no salido de las urnas y encargado de las cuestiones administrativas) era la última opción. Sin legitimidad electoral ni voto de confianza (del Parlamento) habría tenido una situación muy complicada”, consideró Cottarelli, quien durante cuatro días fue el primer ministro encargado de formar un Ejecutivo “técnico”.

Reconoció haberse sentido “aliviado” cuando el M5S y la Liga del Norte alcanzaron un acuerdo in extremis, que permitió la formación del Ejecutivo, encabezado por Giuseppe Conte, y él pudo renunciar al encargo que le había dado el presidente Sergio Mattarella.

El mandatario lo había llamado el 27 de mayo, luego de haber vetado como ministro de Economía del Ejecutivo de la Liga y el M5S al euroescéptico Paolo Savona.

Los dos partidos reaccionaron virulentamente, lo que llevó a que fracasara su intento de formar el Ejecutivo y Cottarelli apareció como la última carta para dar estabilidad política al país y llevarlo en pocos meses a nuevas elecciones.

Los mercados, sin embargo, lo recibieron de manera negativa y, al final, la Liga del Norte y el M5S aceptaron cambiar a Savona al Ministerio de Asuntos Europeos para permitir la formación del gobierno de Conte.

“Un gobierno político (salido de las urnas) es la mejor garantía de estabilidad, aunque no estoy de acuerdo con muchos de los puntos del programa del Movimiento 5 Estrellas y la Liga”, señaló.

Cottarelli dijo que un Ejecutivo técnico difícilmente habría resistido al ataque especulativo de los mercados y que las elecciones anticipadas se habrían convertido en un referéndum sobre la pertenencia del país a la moneda única: el euro, lo que habría provocado mayor inestabilidad.

En ese sentido, advirtió que discutir desde posiciones de gobierno sobre la conveniencia de que Italia forme parte o no del club del euro es muy peligroso, ya que puede desencadenar un ataque especulativo contra el país.

Destacó que Italia, cuya deuda supera 130% del Producto Interno Bruto (PIB), no está en condiciones de aumentar su déficit público.

“Estoy preocupado por las cuentas públicas. La economía del país es frágil y vulnerable ante un shock externo”, reconoció.

Además, enfatizó que ninguna nación ha logrado reducir la deuda en relación con el PIB aumentando el déficit público, que es a lo que llevaría el programa del Ejecutivo de la Liga y el M5S.

Cottarelli estimó que todas las medidas previstas en el llamado “contrato” de gobierno, como el ingreso mínimo de ciudadanía (de 780 euros por persona) o la llamada Flat Tax (una tarifa impositiva única para todos los ciudadanos) costaría más de 120,000 millones de euros anuales, el equivalente al gasto de la sanidad pública.

“Creo que una de las vías debía ser la simplificación de un sistema burocrático demasiado complicado, lo que reduciría la evasión fiscal y la corrupción”, opinó.