Sin la histórica intervención de los gobiernos y bancos centrales para contrarrestar el choque de la pandemia, la economía mundial habría entrado en una depresión tres veces más profunda de la contracción observada el año pasado, aseguró la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva.

Al participar en una conferencia con la secretaria del Tesoro de Estados Unidos, Janet Yellen y el presidente del Banco Mundial (BM), David Malpass, la directiva estimó que los apoyos fiscales rápidos, distribuidos en la emergencia sanitaria por la mayoría de los gobiernos del mundo, ascendieron a 16 billones de dólares.

El reto monumental era limitar el impacto del choque por la pandemia en las familias, así como en las pequeñas y medianas empresas y garantizar que tendrían recursos para seguir viviendo, advirtió.

La funcionaria coincidió con el presidente del BM, David Malpass en que, consecuencia de este esfuerzo sin precedentes de los gobiernos, se ha exacerbado el deterioro de las finanzas públicas, orillándoles incluso a un mayor endeudamiento que, de no atenderse, podría precipitar un nuevo episodio de riesgo internacional entre las economías emergentes y las de más escasos recursos.

La directiva propuso fortalecer los estándares de transparencia de la deuda y comenzar a plantear estrategias para fortalecer los ingresos públicos.

Pagos congelados

En la conferencia, transmitida en línea de forma preparatoria para las Reuniones de Primavera del FMI y el Banco Mundial que inician hoy, el presidente del Banco Mundial, David Malpass expuso que tratarán de sensibilizar a los países acreedores del G-20 para diferir los pagos de países pobres, al menos hasta junio.

Recordó que la iniciativa de suspensión del servicio de la deuda, ayudó a los países de menos recursos al diferirles los pagos desde el año pasado.

La propuesta, que llevará a la reunión paralela que sostendrán los países del G-20 en esta semana, será prorrogar el pago de otros 7,300 millones de dólares para después de junio.

Como se recordará, el año pasado los países acreedores accedieron a diferir el pago de 5,000 millones de dólares.

La funcionaria pidió cautela a las instituciones públicas ante una deuda pública global mucho más alta que la existente antes de la pandemia.

“Entramos en la pandemia con unos niveles altos de deuda y, evidentemente, tras un año y cinco meses, la deuda ha crecido mucho más”, dijo.

Necesario, más apoyo

La extensión de estas facilidades o prórrogas permitirá a los gobiernos utilizar los recursos para comprar vacunas, continuar combatiendo la pandemia y otorgar apoyos selectivos a las familias así como a las pequeñas y medianas empresas, confió el Presidente del BM.

En la misma sesión, la secretaria del Tesoro de Estados Unidos, Janet Yellen, comentó que su país está haciendo una importante aportación al crecimiento mundial, fortaleciendo la demanda externa y a través de las cadenas de suministro.

Pero matizó que se necesitan más esfuerzos de las demás economías avanzadas, para acelerar la recuperación de todas las economías.

Particularmente destacó que las economías avanzadas, como Estados Unidos, deben incorporar en sus estrategias alguna vía para garantizar que los años de progreso para reducir la pobreza en el mundo, no sean eliminados por la pandemia del Covid-19.

La conferencia fue divulgada en el marco de los trabajos preparatorios a las Reuniones de Primavera del FMI y el BM que por segundo año consecutivo se desarrollarán en línea.

El arranque formal se llevará a cabo la mañana de este miércoles.

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