En el quinto año de gobierno del presidente Enrique Peña Nieto, el costo financiero de la deuda del sector público, que se refiere al pago de intereses, comisiones y amortizaciones, será mayor a los recursos que se destinaron a la inversión física, que implica gasto en obra pública e infraestructura.

De acuerdo con el anexo estadístico del Quinto Informe de Gobierno, para el cierre del 2017, el gasto que se destinará al servicio de la deuda será por 572,663 millones de pesos (22% más respecto del 2016), mientras que para la inversión física se aprobó un presupuesto de 520,461 millones de pesos (21%, menos que un año atrás).

Es la primera vez en este sexenio que se destinarán mayores recursos al pago de intereses y comisiones por deuda que por la inversión física que se destina a la creación de obra pública y su mantenimiento.

El informe explica que al menos entre el gasto observado en el 2016 y el aprobado en el 2017, el costo financiero se incrementó 11.5% real debido a la dinámica que presentó el tipo de cambio y las tasas de interés durante el periodo.

El 91.4% se destinó al pago de intereses, comisiones y gastos de la deuda y el restante 8.6% a los programas de apoyo a ahorradores y deudores de la banca .

En el 2012 el costo financiero de la deuda fue por 305,119 millones de pesos, y para el cierre del 2017 se aprobó un presupuesto de 572,563 millones de pesos, es decir, se elevó 87.6% en los últimos cinco años, en términos nominales.

Cuando inició la actual administración, el costo financiero de la deuda apenas absorbía 7.7% del gasto neto total, pero para este año, se espera que absorba 11.7% del total.

En el 2018, podría elevarse ?a más de 3.5% del PIB

Expertos comentan que los recursos que se destinan al costo financiero de la deuda seguirán creciendo ante el endeudamiento que hizo el gobierno federal, el impacto que se tiene por el incremento en las tasas de interés y la volatilidad en el tipo de cambio.

El costo financiero va a seguir creciendo y va a tender a subir porque las tasas aumentaron. En el Paquete del 2017 se estimaba un pago de interés de la deuda de 2.8% del PIB, pero seguramente pagaremos más y quizá el otro año hasta se pague 3.3% del PIB, lo que será más alto a lo que se destina al gasto en inversión , expuso Héctor Villarreal, director general del CIEP.

Agregó que este costo, junto a los recursos que se destinan al pago de pensiones y a las participaciones que se entregan a estados y municipios, será la mayor presión que tenga el gobierno sobre las finanzas públicas.

José Luis de la Cruz, director general del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (IDIC), coincidió y agregó que al estar pagando más recursos al servicio de deuda, el gobierno está dejando de invertir en proyectos que puedan tener un impacto positivo en la economía del país.

Realmente aún no estamos viendo el verdadero impacto del incremento de las tasas de interés. Es posible que para el próximo año, el servicio de la deuda pueda llegar a su máximo y representar entre 3.5 y 4% del PIB, sobre todo por el nivel de crecimiento económico que estamos teniendo , dijo De la Cruz.

Ernesto O’Farrill, presidente de Bursamétrica, indicó que el gobierno federal debe hacer un mayor esfuerzo por reducir el gasto corriente sin sacrificar el gasto en inversión.

A pesar de que la recaudación se ha incrementado en los últimos tres años, sigue siendo baja en relación con otros países, por eso no podemos darnos el lujo de seguir endeudándonos, al contrario debemos reducir el gasto y mejorar la relación deuda-PIB .

Absorberá 40% de la recaudación del ISR

De la recaudación que se obtenga del Impuesto sobre la Renta (ISR) en el 2017, que se prevé en 4 billones de pesos, se estima que 40% se destinaría al servicio de la deuda.

En el momento en que se incrementó la deuda, ese ajuste ya reclamaba un mayor costo financiero (...). El hecho de que en los últimos cuatro años el nivel de deuda se haya elevada en 15 puntos del PIB implicaba un mayor nivel de pago por intereses , expuso De la Cruz.

Según el Quinto Informe de Gobierno, en el 2012, el Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público, la medida más amplia de la deuda, se ubicaba en 5.8 billones de pesos, y para el cierre del 2017 se estima que sea de 10.1 billones de pesos.