La divisa rusa cayó este miércoles a su nivel histórico más bajo frente al dólar, lastrada por el imparable derrumbe de los precios del petróleo, que hunde a Rusia en la crisis económica.

El dólar superó los 80.10 rublos en la bolsa de Moscú. El rublo jamás se cambió a ese nivel ante el billete verde desde que Moscú quitara tres ceros a su divisa durante la crisis financiera de 1998.

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Todo ello ocurre después de que el barril de petróleo se desplomara este miércoles en los intercambios electrónicos asiáticos a su nivel más bajo en 12 años, por debajo de los 28 dólares el barril, aunque luego se recuperó ligeramente.

Esta caída afecta duramente a Rusia, cuyas exportaciones de crudo y de gas representan más de la mitad de los ingresos presupuestarios del país.

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"La baja del rublo significa que aumenta la inflación, y por tanto se reduce el ingreso de las familias, es decir se produce un empobrecimiento y una baja del nivel de vida", comenta a la AFP el economista Igor Nikolaïev, de la sociedad FBK Grant Thornton.

"Para la economía, supone menos inversiones, mayores riesgos para los inversores, y una situación económica más inestable e incierta" añade.

En el mercado bursátil, el índice RTS de la bolsa de Moscú, negociado en dólares, caía casi 4.50% al principio de la tarde del miércoles. Desde principios de año, ha perdido 16.00%. Por su parte, el Micex (en rublos) cedía 1.76 por ciento.

Gorbachov, severo

Además del golpe que supone para Rusia la caída del precio del crudo, Moscú se enfrenta a sanciones internacionales por la crisis ucraniana.

La imparable caída del petróleo acerca el barril a los 25 dólares, es decir a la mitad del nivel en el que se han basado las autoridades rusas para construir su presupuesto de 2016 y sus previsiones económicas.

Por ello, el país está aún lejos de poder esperar una salida de la recesión. Según sus nuevas previsiones publicadas el martes, el Fondo Monetario Internacional (FMI) augura una baja del PIB ruso del 1.00% para este año, tras una caída del 4.00% en 2015.

El gobierno ya ha reconocido que con un petróleo a los actuales niveles, la economía seguirá contrayéndose, y que los cortes presupuestarios serán inevitables.

El ejecutivo multiplica las reuniones en estos últimos días para intentar hallar fuentes de ahorro, por un lado, y de ingresos por el otro, aunque mantiene las prestaciones sociales y la ayuda a los sectores con más dificultades (automóvil, construcción).

El presidente Vladimir Putin, quien habló este miércoles ante empresarios en el momento mismo en que el rublo se desplomaba, reconoció que los dos años últimos habían sido difíciles "para todos los sectores".

Por su lado, el expresidente soviético Mijail Gorbachov, severo, denunció la ausencia de un "plan de acción" de las autoridades para salir de la crisis económica. "Todo lo que se nos dice tiene visiblemente como objetivo tranquilizarnos, pero se hace pocos esfuerzos para realizar" esas promesas, afirmó, citado por la agencia Ria-Novosti

erp