La escalada de medidas proteccionistas podría ser el detonante de una desaceleración mundial o de una recesión económica, advirtió el Banco de Pagos Internacionales (BIS por su sigla en Inglés), que dirige Agustín Carstens.

“De hecho se observan indicios de que la mayor incertidumbre asociada a las primeras medidas proteccionistas ya ha frenado la inversión”, sostiene el banco central de los bancos centrales.

Al interior de su Informe Económico Anual, divulgado desde Basilea, Suiza, enfatizaron que “si continúa la reciente marcha atrás de la depreciación del dólar estadounidense, se complicarán las negociaciones comerciales”.

“Sus efectos podrían ser muy significativos si se percibe que dicha escalada pondría en peligro al sistema comercial mundial”, subrayaron.

En el Editorial del Informe, advirtieron también como un segundo detonante de una recesión mundial, la subida repentina (snapbak) de los rendimientos de los bonos históricamente bajos en los principales mercados soberanos, especialmente Estados Unidos, impulsada por una imprevista evolución de la inflación.

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