Para que exista una mayor transparencia en la nueva estructura pensionaria, Petróleos Mexicanos (Pemex) debería hacer públicos los acuerdos que se realizaron entre el gobierno y el sindicato de la petrolera, indicó Pedro Vásquez Colmenares, experto en pensiones y socio director de Marpex Consultores.

Al día de hoy no son públicos los documentos que reportan los detalles de las negociaciones y la cuantificación completa de los ahorros que genera la reforma; sólo sabemos por boletines que se trata de un monto de 186,000 millones de pesos que se iba a dar en dos partes; primero 50,000 millones y después 136,000 millones de pesos para este año , dijo en entrevista.

Sin embargo, el pasivo laboral de Pemex -que se refiere al adeudo que tiene con sus trabajadores en pensiones y jubilaciones- es de 1.29 billones de pesos al cierre del primer trimestre de este año, de acuerdo con información del primer reporte trimestral de la empresa productiva del Estado.

El especialista expuso que se desconoce cómo funcionará la estructura de la petrolera, en el sentido de cuánto van a aportar los trabajadores a su ahorro para el retiro y si la pensión será con base en el número de salarios que reciben o si será una pensión de 100 por ciento.

No han sido transparentes en ese tema. Se deben aclarar las reglas del sistema de pensiones , expresó Vásquez Colmenares, quien también es autor de los libros Pensiones en México, la próxima crisis y la política no basta...Cómo llegar al México que queremos.

Reformas tibias y frustradas

A su parecer, las reformas hechas en Pemex entre el 2013 y el 2014 fueron tibias y frustradas, ya que se enfocaron sólo en cambiar el sistema de pensiones de las nuevas generaciones, cuando en realidad el problema es el pago de pensiones de alrededor de 150,000 trabajadores que se encuentran en un sistema insolvente.

La reforma en Pemex se atendió con tibieza. Lo que faltó fue una capacidad de negociación de las partes (gobierno y sindicato). En el 2006 se plantearon cambios, es decir, se tardaron 10 años para decidir una reforma en un sistema de pensiones que no cuenta con las reservas suficientes .

Pemex era hasta el año pasado el prototipo de un régimen de pensiones en problemas que no debería repetirse. La petrolera daba los beneficios pensionarios más grandes del país sin que los trabajadores hicieran alguna aportación. Entonces, al estar incrementando beneficios y prestaciones sin que estuvieran fondeadas, nace la pregunta de quién va a pagar estas pensiones .

Las aportaciones deben ser mayores

Vásquez Colmenares comentó que las aportaciones de los trabajadores de Pemex no deberían ser las mismas que las que realizan los afiliados al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), que son de 1.125% de su salario mensual y que son complementadas con las aportaciones del patrón y del gobierno federal para sumar un total de 6.5 por ciento.

Las aportaciones de 6.5% son uno de los principales problemas de la estructura del sistema de pensiones porque es muy bajo. Entonces, creo que las aportaciones de los trabajadores de Pemex deben ser más altas, siempre y cuando sean contribuciones del trabajador y del patrón .

Una de las principales negociaciones del gobierno federal con el sindicato de Pemex fue que si se realizaba una reforma en el sistema de pensiones, el gobierno asumiría parte de la deuda pensionaria que tiene la empresa productiva del Estado.

No obstante, de acuerdo con información de Hacienda, aún falta conocer la opinión de un experto independiente que revise el cálculo, la metodología usada por el sindicato y toda la información proporcionada para el sistema de pensiones en Pemex.

Recortar déficits pensionarios

Las pensiones de Pemex no son las únicas presiones financieras del gobierno federal, sino también otros 133 sistemas de pensiones distribuidas entre estados, municipios y universidades estatales, que acumulan grandes déficits en el pago de pensiones, refirió Vásquez Colmenares.

Una solución es recortar el dinero fiscal a los déficit de las pensiones, ya no importa si el problema es de un año o cinco. Primero, se debe reformar la Constitución y establecer que los servidores públicos no podrán tomar dinero del fisco federal para subsidiar sus regímenes de pensiones .

Detalló que, si bien generaría un grave problema, sería un primer paso para que cada estado, municipio y universidad estatal comience a resolver este problema financiero. Se debe llevar a cabo la regla de oro de la seguridad social, donde el dinero que se está dirigiendo a los déficits de pensiones se destine a un sistema de pensión universal, donde todos reciban un beneficio , comentó.

Existen los recursos para financiar una pensión universal en el país, el problema es que todo el dinero se está yendo al pago de los déficits. Con una reforma constitucional se deberá establecer una fecha de quiénes recibirán una pensión y de cuántos trabajadores deberán aportar .

Concluyó que se necesita crear o robustecer una institución con atribuciones para exigir que las reformas en pensiones se lleven a cabo.

Así como la Cofece tiene la facultad para impedir fusiones, debe existir un organismo que se encargue de exigir a los estados, municipios y universidades que cumplan con el régimen de las reformas .