El ministro español de Economía, Luis de Guindos, aseguró el sábado que se va de su primera asamblea del Fondo Monetario Internacional (FMI) con una sensación de apoyo de Estados Unidos y del grupo de países ricos y emergentes (G20) a las medidas de su gobierno ante la crisis.

"La percepción que me llevo es de apoyo de las medidas del gobierno español, de comprensión desde el punto de vista de estrategia y de la necesidad que se continúe con la agenda reformista", dijo en rueda de prensa.

De Guindos mantuvo una reunión con el secretario del Tesoro, Timothy Geithner, al margen de los encuentros de cierre de la asamblea.

"España junto a Italia, se ponen de ejemplo de lo que es una reconducción de situaciones difíciles", añadió De Guindos, en referencia a las reformas que han llevado a cabo ambos gobiernos en los últimos meses.

España ha visto como la prima de riesgo de su deuda volvía a sufrir un aumento en las últimas semanas en medio de un creciente nerviosismo del mercado.

El Fondo prevé una caída de 1,8% de la economía española en 2012.

La directora gerente del FMI, Christine Lagarde, descartó sin embargo el jueves que España necesite un plan de ayuda financiera, aunque aseguró que en esa eventualidad la institución se haría presente.

El Fondo consiguió de sus principales países miembros un aumento de capital de 430.000 millones de dólares en esta asamblea, el segundo en tres años.

"Hay un aspecto que es importante a la hora de valorar y es que España tiene un gobierno con enorme estabilidad, con un mandato claro", añadió De Guindos.

El ministro español reiteró por otro lado que el apoyo se extendió también al caso de la expropiación de YPF-Repsol por parte de Argentina.

Tanto el comunicado del G20 como el del Comité Financiero y Monetario del Fondo señalan que es necesario proteger a las inversiones y hacen un llamado a luchar contra la tentación proteccionista, indicó el ministro.

España seguirá luchando contra la medida argentina en todos los foros, incluidas las instituciones multilaterales, dijo De Guindos, sin querer dar más precisiones.

"En última instancia la violación de esos principios a quien más perjudica es a la economía argentina", insistió el ministro.