La posibilidad de que el gobierno otorgue más incentivos fiscales acordes a la contratación de seguros ayudará a que haya una mayor penetración en México, precisaron directivos de diferentes aseguradoras.

“Se ha hablado de diversos incentivos, como otorgar un seguro en el pago del Predial o la luz. Hay maneras de trabajar en conjunto (gobierno y aseguradoras) para poder conseguir ese tipo de coberturas. Ese tipo de incentivos fiscales ayudan  a llegar a más gente”, declaró Germán Aguado Vanegas, director de Autos y Daños de GNP.

Agregó que además de los incentivos fiscales, también el seguro se puede ayudar de los créditos, como lo son el hipotecario y automotriz, los cuales ya le otorgan al cliente una cobertura al momento de obtener su casa o automóvil.

“Definitivamente tenemos que encontrar mecanismos de tal forma que en el gasto rutinario de las familias y de las empresas vaya incorporado una parte de la cobertura del seguro. Es un reto, no es fácil resolverlo. Creo que también deberíamos ver qué pasa en otros países que han logrado algunos ejemplos exitosos de este tipo de cobertura”, abundó.

Asimismo, señaló un mayor impulso de los microseguros que, a diferencia de los microcréditos, no han tenido tanta penetración en la población.

Los microseguros son productos diseñados para cubrir necesidades específicas, con ciertas características, que los hacen más accesibles a la población. De acuerdo con la Ley de Instituciones de Seguros y Fianzas, éstos deben tener como objetivo promover el acceso de la población de bajos ingresos a la protección del seguro mediante la utilización de medios de distribución y operaciones de bajo costo.

Al cierre del 2018, el sector asegurador registró una penetración de 2.2% del Producto Interno Bruto (PIB), lo que lo coloca por debajo del promedio de los países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), que está en 8.9 por ciento.

Más deducibilidad

Por su parte, Daniel Bandle, CEO de Axa México, indicó que otro incentivo fiscal que podría ayudar sería que la autoridad fiscal de la oportunidad de que los ciudadanos puedan deducir todo lo que invierten en un seguro, sea cual sea su cobertura.

“Es bueno para el Estado, porque donde hay seguros no hay informalidad, todo está fiscalizado por un lado y porque en el momento del siniestro estos costos lo asumirá la Iniciativa Privada, es decir, las aseguradoras, no el gobierno o el asegurado”, agregó.

Actualmente, el SAT permite a las personas físicas deducir las primas del seguro de gastos médicos mayores, las cuales cuentan con un límite de hasta 15% de los ingresos del contribuyente, o bien, que no excedan los 147,014 pesos, dependiendo lo que sea menor, mientras que la devolución puede tardar entre un plazo de cinco hasta los 40 días hábiles.

Por su parte, Fernando Casanova, economista senior de Swiss Re Institute, refirió que los incentivos fiscales son una estrategia importante para llegar a más población, sobre todo a aquella de menores recursos que difícilmente ven a un seguro como una necesidad, pese a estar expuestos a riesgos.

Recordó que cuando ocurren fenómenos naturales, como temblores, inundaciones, lluvias, entre otros, justo esta parte de la población es la que se encuentra más expuesta a tener siniestros, por lo cual es importante ofrecerles productos acorde a sus ingresos y necesidades.

Añadió que, incluso, el gobierno podría pensar en ponerles una menor carga impositiva para que también puedan acceder a comprar un seguro.