El déficit presupuestario en Estados Unidos subió a su nivel máximo en seis años en el último ejercicio fiscal, por los recortes impositivos lanzados por el gobierno, que el presidente Donald Trump defiende como pistones de la economía.

El déficit en el ejercicio fiscal terminado el 30 de septiembre fue de 779,000 millones de dólares, lo que representa 3.9% del Producto Interno Bruto (PIB) frente a una cota de 3.5% el año anterior, alcanzando así su mayor nivel desde el 2012, según los datos publicados este lunes por el Departamento del Tesoro.

El déficit de las finanzas del Estado había sido de 666,000 millones en el 2017.

“El presidente (Donald) Trump priorizó hacer inversiones significativas en gasto militar para Estados Unidos, después de años de reducción en este tipo de gasto que lastraron nuestra preparación en materia de seguridad nacional”, dijo el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin.

El presupuesto militar subió 6% a 601,000 millones de dólares y la partida destinada a la seguridad nacional aumentó 35% a 68,000 millones de dólares, según los datos detallados.

En cambio, los fondos destinados a la educación bajaron 43% a 64,000 millones de dólares.

El presupuesto para la agricultura subió 7% a 137,000 millones de dólares.

El Departamento del Tesoro reconoció el incremento, pero destacó que el déficit fue de 70,000 millones menos que lo presupuestado durante el año.

La reforma fiscal del 2017, que es la política estrella del mandato de Trump y que constituye el cambio impositivo más grande en 30 años, recortó algunos impuestos sobre la renta, especialmente el de las empresas de 35 a 21 por ciento.

Esta política “puso más dinero en los bolsillos de los estadounidenses que trabajan duro”, dijo el Tesoro, indicando que el gobierno va a trabajar con el Congreso para recortar el déficit.

Con un crecimiento de la economía de 4.2% en el último trimestre, la Casa Blanca apuesta por la expansión económica y el pleno empleo para contrarrestar los recortes fiscales.

Recortes para los ricos

“Mirando hacia el futuro, las políticas económicas del presidente han estimulado un crecimiento económico fuerte que combinado con sus propuestas de recortar un déficit de derroche van a llevar a Estados Unidos hacia una senda financiera sostenible”, agregó Mnuchin.

En tanto, los intereses de la deuda (522,000 millones de dólares) pesan cada vez más en el presupuesto, aumentando 14% con respecto al último ejercicio.

En el borrador del presupuesto para el 2019, la Casa Blanca abandonó el sostenido anhelo de los republicanos de equilibrar el presupuesto en una década, proyectando que las arcas seguirán en déficit en el futuro.

“El déficit subió 113,000 millones a 779,000 millones este último año fiscal. La última vez que el déficit fue tan alto, fue cuando nuestro país estaba recuperándose de la Gran Recesión”, dijeron los demócratas de la Comisión de Presupuesto.

Los legisladores criticaron que los republicanos lanzaron “una fiesta de recortes fiscales para los ricos y de irresponsabilidad presupuestaria”.

La organización Comité por un Presupuesto Responsable refirió el lunes que los desequilibrios presupuestarios de Estados Unidos están empeorando.

“Este año, el déficit suma 6,200 dólares por hogar y es más de lo que gastamos cada año en Medicare o en defensa”.