La economía de Estados Unidos se desaceleró en el primer trimestre debido a que el gasto del consumidor avanzó a su ritmo más débil en casi cinco años, pero el aumento de los salarios por una mejoría del mercado laboral y una carga impositiva menor sugiere que el revés probablemente sea temporal.

El Producto Interno Bruto (PIB) estadounidense se expandió a una tasa anual de 2.3%, dijo el Departamento de Comercio el viernes en su primera estimación del PIB, contenido también por una moderación del gasto de las empresas en equipamiento y de la inversión en construcción de viviendas.

Estos factores fueron parcialmente contrarrestados por un incremento de los inventarios y un menor déficit comercial. Economistas consultados en un sondeo proyectaban que el PIB subiría a una tasa de 2.0% en el periodo enero-marzo.

La economía creció a una tasa de 2.9% en el cuarto trimestre del 2017. La demanda doméstica se incrementó a una tasa de 1.7%, la más baja en dos años, tras dispararse a 4.8% en los últimos tres meses del año pasado. El año pasado, en el mismo periodo la economía de EU creció 1.2%, afectado por un invierno inusual.

Sin embargo, el dato del primer trimestre probablemente no sea un reflejo fiel de la salud de la economía, pese a la debilidad del gasto del consumidor. El PIB del primer trimestre suele ser más bajo debido a una anomalía estacional.

Economistas prevén que el crecimiento se acelere en el segundo trimestre cuando más hogares empiecen a sentir en sus salarios el impacto del paquete de reducción del impuesto a la renta impulsado por el gobierno de Donald Trump. Esos recortes empezarán a entrar en vigor en enero.

Menores impuestos corporativos e individuales, así como un aumento del gasto gubernamental probablemente impulsarán el crecimiento económico anual hacia la meta oficial de 3 por ciento.

Las autoridades de la Reserva Federal (Fed) probablemente pasen por alto del desempeño del primer trimestre. La Fed elevó las tasas de interés el mes pasado, reconociendo la fortaleza del mercado laboral y la economía, y pronostica al menos dos alzas más en el año.

Pero el salto en los aumentos salariales y una aceleración de la inflación en el primer trimestre sí llamará la atención de los funcionarios de la Fed cuando se reúnan este martes y miércoles próximos.

En un reporte separado, el Departamento del Trabajo informó que los salarios y las compensaciones subieron 0.9% en el primer trimestre, su mayor incremento desde el primer trimestre del 2007 y luego de un avance de 0.5% en el cuarto trimestre del 2017.

En la comparación anual, aumentaron 2.7% en los 12 meses a marzo, comparado con 2.5% en el año hasta diciembre.

El reporte del PIB mostró que el indicador de inflación preferido de la Fed, el Índice de Gastos de Consumo Personales (GCP) excluyendo alimentos y energía, subió a una tasa de 2.5%, máximo desde el cuarto trimestre del 2007.

El GCP estructural subió a un ritmo de 1.9 por ciento. La Fed tiene una meta de inflación de 2 por ciento.

El crecimiento del gasto del consumidor, que representa más de dos tercios de la actividad económica en Estados Unidos, se desaceleró a 1.1%, un mínimo desde el segundo trimestre del 2013 y tras una robusta tasa de crecimiento de 4.0% en el cuarto trimestre del 2017.