Christine Lagarde, quien dejó temporalmente su cargo como directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI) por ser nominada a dirigir el Banco Central Europeo (BCE), continuaría con los estímulos monetarios de Mario Draghi, actual presidente del BCE.

De acuerdo con el Financial Times, los inversionistas han evaluado la nominación de Lagarde y es vista, en gran medida, como “una defensora de las políticas del estímulo del jefe saliente del BCE”.

El mandato de Draghi frente a la institución europea termina en octubre próximo, tras ocho años de estar al frente. Lagarde, quien no es economista, está nominada para ser su sucesora, aunque aún debe pasar ciertos trámites, pero, al ser la única candidata nominada, tendría que producirse una debacle para que no llegara a hacerse con el cargo.

De esta manera, quien fuera la primera mujer en dirigir el FMI se convertiría en la primera presidenta del BCE en sus 21 años de historia.

Lagarde, abogada de profesión, se enfrentará a la difícil tarea de remplazar a un Draghi al que la comunidad internacional ha reconocido como el salvador del euro. Su famoso discurso de Londres, en plena crisis de deuda soberana, prometió hacer “lo que sea necesario”, y cambió la historia reciente en Europa.

En el mundo de los bancos centrales, en el que la credibilidad lo es todo, la futura presidenta del BCE deberá demostrar que también es capaz de intervenir con decisión llegado el momento.

“Pero ella no tiene experiencia directa con la política monetaria, lo que podría ser una desventaja, ya que el BCE busca nuevas formas de combatir la inflación débil y de impulsar la economía de la eurozona”, destacó el Financial Times en un artículo.

Lipton queda a cargo

El FMI informó que el estadounidense David Lipton, quien ocupaba el cargo de primer subdirector gerente del organismo, será el director gerente interino mientras se decide el destino de Lagarde.

“El Directorio Ejecutivo del FMI toma nota de la designación de la directora gerente, Christine Lagarde, como presidenta del BCE. Aceptamos la decisión de la señora Lagarde de renunciar temporalmente a sus responsabilidades en el FMI durante el periodo de nominación. Tenemos plena confianza en el primer subdirector gerente, David Lipton, como director gerente interino”, informó el organismo en un comunicado.

Lipton asumió el cargo de primer subdirector gerente el 1 de septiembre del 2011. Antes de ello, se desempeñó como asesor especial del director gerente del FMI.

Antes de incorporarse al FMI, Lipton fue asistente especial del presidente y director principal de Asuntos Económicos Internacionales del Consejo Económico Nacional y del Consejo de Seguridad Nacional, ambos de Estados Unidos.

En el 2005, fue director gerente de Citi, donde estuvo a cargo de la sección de Gestión Mundial de Riesgo País. Durante el gobierno de Bill Clinton, de 1993 a 1998, prestó sus servicios como subsecretario del Tesoro para Asuntos Internacionales.

Ante la salida de Lagarde, la cuestión es quién será el próximo director o directora gerente del FMI. Mientras que Estados Unidos escoge al presidente del Banco Mundial, Europa selecciona al del fondo. Ello, como fruto de una norma no escrita tras los acuerdos de Bretton Woods de 1944, en los que se fundó el FMI y su institución hermana, el Banco Mundial, en donde las grandes potencias se repartieron la designación de la dirección de ambos organismos.

Este sistema ha generado quejas de las economías emergentes y organizaciones no gubernamentales, quienes han criticado la falta de transparencia y que no refleje la evolución actual en la economía global. (Con información de Expansión y Agencias)