México es uno de los países más atractivos con grado de inversión global y la tendencia de recorte de tasas confirma la percepción de los mercados: la inflación está bajo control y hay condiciones para favorecer la estabilidad económica, advirtió el CEO de Bank of America (BofA) México, Emilio Romano.

“México es una economía estable, con un nivel de deuda pública bastante manejable que mantiene un manejo responsable de sus políticas fiscal y monetaria (...) los países que tienen una calificación similar a la de México, pienso en Líbano, por ejemplo, no ofrecen esa estabilidad y es lo que facilita las colocaciones (de deuda)”, indicó.

En su conferencia semestral, la última del año, sostuvo que la ratificación del tratado de libre comercio con Estados Unidos y Canadá sí será un factor positivo para renovar la confianza de los inversionistas y ratificó que Bank of America se mantendrá en el país por mucho más tiempo.

Comentó que los sectores más atractivos para la inversión en México son los que estuvieron más resistentes: el de consumo, automotriz e infraestructura. De este último confió en que será un importante motor de desarrollo una vez que se tengan más detalles del plan nacional.

Sí despierta interés

De acuerdo con el CEO de BofA México, “a nivel mundial y desde el punto de vista financiero, manejo monetario y desde el momento que está impulsando los grandes proyectos de inversión (en infraestructura), México es un país de gran interés para los inversionistas”, destacó.

Admitió que el detonante para la inversión privada generadora de empleo es la capacidad que puedan mostrar las autoridades para generar confianza y un ambiente de políticas predecibles que sí incentiven a la participación en proyectos de largo plazo, como son los de infraestructura.

Enfatizó que los inversionistas son optimistas por naturaleza y que para aprovecharlo es importante un mensaje consistente sobre la predictibilidad del marco para la inversión.

Dijo que el Acuerdo Nacional de Inversión en Infraestructura, anunciado por el sector privado el 26 de noviembre, es una señal positiva sobre las mejores condiciones que está generando México para crecer el año que entra; además, comentó que en el banco están a la espera de conocer los detalles sobre los proyectos de infraestructura para participar apoyando al sector privado.

A 11 años de la compra

Aprovechó la conferencia para anunciar que tras 11 años de la compra que hizo BofA de Merrill Lynch, se queda el nombre de Bank of America para distinguir los negocios de banca corporativa y de transacciones. Mientras Bank of America Securities, que hasta ahora había mantenido la marca Merrill Lynch, se cambia a Bank of America Securities.

El nombre de Merrill se conserva en el negocio de banca privada del grupo.

Explicó que a Bank of América le tomó cinco años recuperarse de las compras que realizó al estallar la crisis financiera del 2008. Admitió que adquirir Country Wide, el gigante estadounidense de hipotecas tras el estallido de la crisis, “fue una de las compras más desafortunadas en el mercado mundial porque tenía pérdidas enormes y su saneamiento superó mucho el precio de rescate”.

Comentó que la adquisición de Merrill Lynch, en el epicentro de la crisis subprime de Estados Unidos, fue muy afortunada y dio a Bank of America la presencia en el mercado de capitales y la referencia en investigación económica.

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