Alexis Tsipras, primer ministro griego, dijo: Grecia no puede estar en estado de excepción permanente , en referencia a los ajustes acordados con sus acreedores internacionales, para recordar que su gobierno había cumplido con esas obligaciones.

La reciente decisión, avalada por el Parlamento de Atenas, de conceder una paga a los pensionistas más pobres, se produce en un momento en que la economía griega da saldos positivos, insistió, ya que se pagará con fondos procedentes del superávit presupuestario.

Tsipras, quien se reunió con Angela Merkel en la capital alemana, tras la cumbre de la Unión Europea (UE) del jueves, comentó que correspondía ahora a los acreedores cumplir con su obligación , en alusión a la suspensión de las medidas de alivio a la deuda griega derivadas de esa paga a los pensionistas.

El primer ministro griego, quien fue recibido en el V Congreso del Partido de Izquierda Europea entre fuertes ovaciones, llamó a sus correligionarios continentales e invitados de otras partes del mundo a luchar unidos frente al populismo de derechas.

El neoliberalismo no puede ser una opción para combatir a la ultraderecha , dijo, ya que fue precisamente la globalización lo que ha impulsado al populismo derechista a su auge electoral.

En sentido parecido se había pronunciado anteriormente, por parte de España, Alberto Garzón, coordinador federal de Izquierda Unida, para quien las izquierdas deben ser el cortafuegos frente a la ultraderecha.

Sólo con un discurso claro se conseguirá plantar cara al ascendente populismo, expresó Garzón, para recordar que en España no hay una extrema derecha explícita , una situación casi excepcional a escala europea, que se debe, dijo, a que hemos sabido canalizar la rabia de quienes sufren los efectos del capitalismo .

No se puede responder al populismo derechista con discursos que no se entienden , enfatizó Garzón, según el cual en España su formación ha sabido crear espacios de unidad , a la izquierda del Partido Socialista Obrero Español.

El parlamento griego aprobó la semana pasada una ayuda social para los jubilados, en contra de las advertencias de sus acreedores europeos, que anunciaron que suspenderían el ligero alivio de la deuda acordado al país.

Un total de 196 legisladores de los 257 parlamentarios presentes, de varios de los partidos que forman el congreso, aprobaron la medida, que marca un nuevo pulso con la UE por la austeridad impuesta a Atenas a cambio del rescate financiero.

La medida fue anunciada la semana pasada por el primer ministro griego, Alexis Tsipras, respondiendo a las crecientes presiones internas. Este anuncio tendrá un costo de 617 millones de euros (656 millones de dólares) y consistirá en un único pago extraordinario.

Atenas argumenta que la ayuda a los jubilados de bajos ingresos provendrá de un superávit fiscal, pero los acreedores estimaron que esta decisión genera importantes preocupaciones con respecto a los compromisos de Atenas con sus acreedores.

El Banco Central Europeo, el Mecanismo Europeo de Estabilidad y la Comisión Europea estimaron que estas medidas no debieran cambiar de manera significativa los objetivos presupuestarios del 2017 y el 2018 .