EL TEMOR de que Grecia deje el euro o se declare en default (suspensión de pagos) ha llenado de temor a los inversionistas, lo que se ha reflejado en los mercados financieros de la región.

En este contexto, y por si no fuera suficiente, ayer la agencia calificadora Standard & Poor’s rebajó el rating de Grecia de aún más de BB- a B ; ya no hay más B que recortar. La perspectiva es negativa.

Lo realmente preocupante es que ha dejado claro que en caso de default la pérdida que debe esperarse sería de entre 50 y 70 por ciento.

La posibilidad de que Grecia abandone el euro y el recorte en su calificación por parte de Standard & Poor’s arrastró a los mercados accionarios de esa región, con la plaza española encabezando las pérdidas.

Desde hace algunos días ha rondado la posibilidad de que de una manera u otra Grecia necesite una reestructuración de su deuda.

Hay quienes consideran que los mercados están preparados para una situación como ésta; sin embargo, también están los que estiman que ni las bolsas ni el euro han descontado plenamente una situación como esta.

De esta manera, ayer, los mercados accionarios europeos registraron caídas generalizadas, destacando la plaza de Madrid, cuyo principal índice (el IBEX 35) cayó 2.02%, la mayor desde mediados de abril, seguida por el ATG del mercado griego, que cedió 1.47 por ciento. Por su parte, el DAX de Alemania perdió 1.09% y el CAC-40 de París 1.24 por ciento.

Los papeles de los bancos fueron de los más castigados por los inversionistas ante las posibles pérdidas de tenedores de bonos en caso de una reestructuración.

El EUROSTOXX perdió 1.7%, en una sesión en la que todos los valores del índice, a excepción de Acerinox, retrocedieron.

En España, las acciones de BBVA encabezaron las pérdidas al retroceder 3.01%; Santander cayó 2.79%; en París las acciones de la aseguradora AXA perdieron 3.52%, seguidas de BNP Paribas (2.74%), y las de Société Générale 2.62 por ciento.

En Alemania el Commerzbank y el Deutsche Bank cedieron 3.15 y 2.18%, respectivamente.

El recorte de la calificación debilitó al euro frente al dólar estadounidense y cortó también el avance en los precios de materias primas.

La decisión de la calificadora se dio ante el riesgo cada vez mayor de que el país tome medidas para reestructurar los términos de su deuda privada.

Con la crisis de deuda soberana de nuevo en el primer plano, las primas de riesgo se volvieron a disparar.

PRIMAS DE RIESGO EN MÁXIMOS

El diferencial de España con la deuda alemana repuntó para situarse en los 222 puntos base, mientras que de Irlanda se fueron hasta los 753.9 y el de Portugal a los 656.8 puntos base, niveles nunca vistos. El de Grecia, por otra parte, se situó en los 1,260.85 puntos.

De este lado del mundo, la cautela dominó ante la inquietud que generan los problemas fiscales de Europa, a pesar del buen sabor de boca que dejaron el viernes los datos de empleo de Estados Unidos correspondientes a abril.

Así, al cierre el Dow Jones ganó 0.36%, el Nasdaq 0.55% y el S&P 500 0.46 por ciento.

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