El gobierno de México trabaja en la emisión de un bono verde soberano, reveló la directora general de Políticas para el Cambio Climático de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), Sandra Guzmán Luna.

Precisó que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) está trabajando en la estructura del vehículo de deuda limpia, sin que hasta ahora se tenga definido el monto y los proyectos de infraestructura que se financiarían con los recursos captados.

“La SHCP está trabajando fuertemente y está analizando la estructura, sus características y sobre todo, cómo se usarán los recursos”, informó la funcionaria federal.

Indicó que la Semarnat participa parcialmente en la estructuración del bono verde soberano mexicano.

“México está avanzando mucho en esta estructura del bono verde soberano”, reiteró Guzmán Luna recientemente en la Cumbre Finanzas Sustentables en la Ciudad de México.

Los bonos verdes son instrumentos de renta fija que se colocan en los mercados públicos para obtener recursos que se destinarán a inversiones verdes o relacionados con acciones climáticas.

Entre los proyectos o la inversiones que se financian están los de energía renovable, eficiencia energética, transporte limpio, agricultura y adaptación al cambio climático.

El Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos actualmente tiene alrededor de 20 proyectos susceptibles a ser financiados bajo la etiqueta verde. En el 2017 y en el 2018, el banco de desarrollo colocó bonos sustentables por un total de 10,000 millones de pesos cada uno, con los que ha financiado 12 proyectos.

Sobre el lanzamiento de un bono verde soberano de México Eduardo Piquero, el director general de la Plataforma Mexicana de Carbono (México2), aplaudió la iniciativa porque dijo que el país requiere de infraestructura verde, sobre todo ante el compromiso adoptado con el Acuerdo de París, cuyo objetivo es que la temperatura del planeta no se eleve más de 1.5 centígrados en este siglo.

Las metas nacionales son reducir 22% las emisiones de gases de efecto invernadero y 51% las de carbono negro hacia el 2030, de acuerdo con el sitio México ante el Cambio Climático.

“México ya se quedó un poco atrás, ya hay dos emisiones soberanas en camino en América Latina. Colombia anunció una colocación soberana y Chile emitiría un bono verde soberano en la segunda mitad del año”, expuso el director general de México2, una plataforma de la Bolsa Mexicana de Valores que trabaja en el desarrollo de mercados ambientales.

En una visita a México, Justine Leigh-Bell, directora de Desarrollo de Mercado de Climate Bonds Initiative, organización global sin fines de lucro que promueve el financiamiento verde, opinó que es viable que México realice una emisión soberana, esto ayudará a alcanzar sus compromisos con el Acuerdo de París, pero también impulsaría el crecimiento del mercado local.

“Si los activos mexicanos son claramente verdes y el marco de transparencia y divulgación de información son lo suficientemente robustos, no veo ninguna razón por la que el bono soberano mexicano verde no tenga una colocación exitosa”, manifestó.

Cuestionado acerca de la demanda e interés que podría registrar el bono verde soberano mexicano, Eduardo Piquero consideró que será relevante cómo transparentará el uso de los recursos y el tipo de infraestructura que elija para ser financiada en materia de transporte limpio, residuos, líneas de transmisión y líneas del sistema Metro.

Sobre si el Tren Maya podría empaquetarse entre los proyectos a ser financiados, el directivo expresó que puede ser revisable, pero ningún proyecto que atraviese un área protegida podría ser etiquetado como verde.

“Los proyectos que cumplan con características verdes dejarían fuera a gran parte de la infraestructura de petróleo y gas que hoy parece viable, pero que en algunos años ya no será viable como negocio”, añadió Piquero.

Recordó que la actual administración federal tiene el reto de no repetir la historia del último gran bono verde del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM), proyecto cancelado.

Las dos emisiones por un total de 6,000 millones de dólares, que ahora ya no son más verdes, colocaron al país en el ranking de los 10 grandes emisores de bonos verdes en el mundo.

Ahora sólo hay 4,200 millones de dólares en circulación en bonos del NAIM, pues en diciembre pasado el gobierno federal liquidó 1,800 millones de dólares para evitar el default por haber cancelado el proyecto de la terminal aérea, objeto de la emisión.

Desde septiembre del 2016, el mercado mexicano de bonos verdes ha registrado cinco emisiones por un monto total de 10,100 millones de pesos. Nacional Financiera fue pionero, le siguieron el Gobierno de la Ciudad de México, BBVA Bancomer y los Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura.

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