El gigante energético ruso Gazprom suspenderá a partir de hoy los suministros de gas a Polonia y Bulgaria, informaron ambos países y aseguraron que no sufrirán escasez.

“Bulgargas EAD recibió la notificación de que los suministros de Gazprom Export serán suspendidos a partir del 27 de abril del 2022”, indicó el Ministerio de Economía de Bulgaria en un comunicado.

“Gazprom informó a PGNiG de su intención de suspender completamente los suministros en el marco del contrato Yamal el 27 de abril”, indicó la empresa estatal polaca de gas en un comunicado.

Sin embargo, Polonia y Bulgaria, ambos miembros de la OTAN y de la Unión Europea, aseguraron que no habrá escasez, pues se prepararon para obtener el gas que falte de otras fuentes.

No habrá escasez de gas en los hogares polacos”, aseguró en Twitter la ministra del clima, Anna Moskwa. “Desde el primer día de la guerra, declaramos que estamos preparados para la plena independencia de las materias primas rusas”, añadió.

El contrato de Polonia con Gazprom es por 10.2 millones de metros cúbicos al año, que cubren cerca de 50% del consumo nacional.

El primer ministro polaco, Mateusz Morawiecki, dijo que las instalaciones de almacenamiento de gas estaban llenas en 76% y que están preparados para “obtener gas de otras partes”.

Polonia importa gas licuado a través de una terminal en la costa del mar Báltico y también espera recibir suministros de Noruega a través del proyecto Baltic Pipe, que estará terminado este año.

PGNiG aseguró que tomaría medidas para restablecer el flujo de gas de acuerdo con el contrato de Yamal y que cualquier interrupción de los suministros se considera como un incumplimiento.

Gazprom, por su parte, no confirmó la interrupción del suministro, pero las agencias de noticias rusas citaron a un alto ejecutivo de la empresa quien expresó que “Polonia debe pagar por los suministros de gas según el nuevo procedimiento de pago”.

Mientras tanto, el gobierno búlgaro declaró que había llevado a cabo “acciones para encontrar acuerdos alternativos para el suministro de gas natural”.

Bulgaria asegura que no está prevista ninguna medida de restricción del consumo.

Tras la adopción de sanciones hacia Rusia, el Kremlin advirtió que los suministros de gas serían interrumpidos si no se pagaban en rublos.

Sin embargo, Moscú aclaró que el precio del gas se mantendría en la moneda de los contratos actuales, la mayoría en euros o dólares, y que los clientes tendrían que hacer una simple operación de cambio en Rusia.

“La parte búlgara cumplió plenamente con sus obligaciones y efectuó todos los pagos exigidos en el contrato a su debido tiempo”, aseguró el gobierno de Bulgaria.

Polonia importa gas licuado a través de una terminal en la costa del mar Báltico y también espera recibir suministros de Noruega a través del proyecto Baltic Pipe, que estará terminado este año.