La Comisión Europea indicó este lunes que no se opone a una evolución de la denostada "troika" de acreedores de Grecia, a cargo de inspeccionar las cuentas del país y la aplicación de las reformas.

El gobierno griego dirigido por Alexis Tsipras reclama el fin de la "troika", formada por expertos de la Comisión Europea, del Banco Central Europeo (BCE) y del Fondo Monetario Internacional (FMI).

Tsipras, que esta semana viajará a diferentes capitales europeas para intentar obtener apoyo en el seno de la zona euro, se reunirá el miércoles con el presidente de la Comisión, Jean-Claude Juncker.

"Reitero el compromiso del presidente Juncker en sus lineamientos políticos ante el Parlamento Europeo: 'Deberíamos poder reemplazar la troika con una estructura más democrática, legítima y que rinda cuentas, basada en las instituciones europeas y que actúe con control parlamentario'", dijo el portavoz de la Comisión, Margaritis Schinas, citando lo que dijo Juncker ante la Eurocámara en julio.

Este lunes, diferentes medios de prensa, que citan fuentes europeas, aseguran que se está negociando un acuerdo político en ese sentido.

Sin comentar las informaciones de prensa, Schinas subrayó que toda modificación de la actual estructura, la troika, así como todo tipo de temas que conciernan los préstamos a Grecia necesita la unanimidad de los 19 miembros de la Eurozona.

Grecia tiene una deuda de 315,000 millones de euros, que representa 175% de su PIB. De los acreedores públicos europeos y el FMI recibió una suma total de 240,000 millones de euros, a cambio de drásticos recortes y reformas.

erp