La decisión de la Junta de Gobierno de llevar la tasa de interés a 7.25%, fue tomada por mayoría en diciembre; y uno solo de los miembros, el Subgobernador Gerardo Esquivel, pidió bajar el rédito en medio punto para dejarla en 7 puntos.

Se trata del quinto anuncio consecutivo en que el banquero central solicita un recorte de 50 puntos base en el premio que paga México al mercado.

De acuerdo con la Minuta correspondiente a la última reunión monetaria del año, “la dirección y magnitud de los cambios en la tasa de referencia (…) sugiere que la postura monetaria es más restrictiva de lo necesario”.

En la misma reunión de los cinco miembros de la Junta de Gobierno, realizada el 19 de diciembre, insistieron en resaltar su preocupación sobre la incertidumbre acerca de la calificación crediticia de Pemex.

“Algunos (de los integrantes) destacaron  que los objetivos para 2020 se basan en supuestos optimistas y que con la utilización de los recursos del Fondo de Estabilización de los Ingresos Presupuestario (FEIP) este año (2019), los fondos para hacer frente a contingencias se reducirán considerablemente”

Uno de ellos, agregó que “el superávit primario se ha alcanzado mediante el subejercicio del gasto y el uso de recursos provenientes del FEIP. Indicó que utilizar recursos extraordinarios para enfrentar faltantes de ingresos en ausencia de choques imprevistos no atiende problemas estructurales”

Y otro más antes mencionó que “sigue latente la expectativa de un recorte de calificación” para Pemex y otro completó: “la potencial implicación de la pérdida del grado de inversión de dicha empresa, tanto para las finanzas públicas como para la calificación crediticia soberana”.