Las empresas en México, ya sean nacionales o extranjeras, tardan alrededor de 102 horas para cumplir con sus obligaciones fiscales frente al Servicio de Administración Tributaria, refirió un estudio del think tank Tax Foundation.

De acuerdo con el 2018 International Tax Competitiveness Index —el cual analiza la competitividad fiscal de los países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE)—, aunque México logró disminuir las horas de cumplimiento respecto al año pasado, sigue siendo de los países en donde las empresas tardan más en cumplir con sus obligaciones fiscales.

“Aunque el tiempo de cumplimiento sigue siendo relativamente alto con las 102 horas, México redujo el tiempo necesario para cumplir con los impuestos corporativos en 16% en comparación con las 122 horas que se tardaba una empresa en cumplir en el año previo”, destacó el reporte.

Cabe señalar que México es el segundo país miembro de la organización en donde las empresas se tardan más en cumplir con sus impuestos, sólo después de Israel, en donde se tardan 110 horas. En tercer lugar, se encuentra Estados Unidos, en donde los contribuyentes se tardan alrededor de 87 horas.

En el otro extremo, Estonia se lleva el primer lugar como país en donde a las empresas les cuesta menos tiempo cumplir con sus obligaciones, con un promedio de cinco horas, seguida de 12 horas en Irlanda y 15 horas en Suiza. Estos países se encuentran por debajo del tiempo promedio de todos los países de la OCDE, que es de 44 horas.

Cae de lugar

Para este año, México cayó un lugar dentro del Índice de Competitividad Tributaria Internacional de la think tank. En la edición pasada, el país se ubicó en el puesto 27 mientras que este año se posicionó en el lugar 28 de los 35 países que fueron analizados.

Este índice busca medir el grado en que el sistema tributario de un país se adhiere a dos aspectos relacionados con la política tributaria: la competitividad y la neutralidad, explicó Tax Foundation.

“En el mundo globalizado de hoy el capital es altamente móvil. Las empresas pueden optar por invertir en cualquier número de países en todo el mundo para encontrar la tasa de rendimiento más alta. Esto significa que las empresas buscarán países con tasas impositivas más bajas sobre la inversión para maximizar su tasa de retorno después de impuestos. Si la tasa de un país es demasiado alta, impulsará la inversión en otros lugares, lo que llevará a un crecimiento económico más lento. Además, las tasas impositivas marginales altas pueden llevar a la evasión fiscal”, aseveró el estudio.

Asimismo, refirió que un código impositivo neutral es aquel que busca aumentar los ingresos provenientes de los impuestos con la menor cantidad de distorsiones económicas, es decir, no favorece al consumo sobre el ahorro. “Un código impositivo que es competitivo y neutral promueve el crecimiento económico sostenible y la inversión, al tiempo que genera ingresos suficientes para las prioridades del gobierno”.

En México, la tasa del Impuesto sobre la Renta (ISR) a empresas es de 30%, lo cual coloca al país en la posición 31 en lo que se refiere a tasas corporativas, mientras que el Impuesto al Valor Agregado está a una tasa de 16%, con lo cual, dentro de este rubro, México está en la posición 26.

En el primer lugar del índice, tenemos a Estonia, seguida de Letonia, Nueva Zelanda, Luxemburgo y Países Bajos. En el otro extremo, Francia resultó ser la nación con el menor índice de competitividad, seguida de Italia, Polonia, Portugal y Chile.

El reporte expuso que, si bien la tendencia mundial apunta a una disminución en las tasas impositivas, sobre todo las referentes al impuesto corporativo, algunos países, como Francia, no han seguido esta línea, con lo cual se han quedado rezagados en cuanto a competitividad.

[email protected]