Los ministros de Finanzas de Europa acordaron esta madrugada que los acreedores privados de Grecia participen de forma voluntaria en el segundo rescate al país heleno -estimado en 100,000 millones de euros-, cuyas líneas generales se comprometieron a definir a principios del próximo mes.

Reunido en Luxemburgo, el Eurogrupo mostró su confianza en que el Parlamento griego aprobará en los próximos días el plan de austeridad presentado por el gobierno y postergaron la decisión final respecto de entregar los 12,000 millones de euros del quinto tramo del rescate aprobado en mayo del 2010 al gobierno de Grecia.

A través de un comunicado, los ministros de Finanzas dijeron que esperaban entregar el dinero a mediados de julio. Grecia ha dicho que necesitaba los préstamos para entonces, con el fin de evitar una cesación de pagos de su deuda. Esto evitaría la bancarrota del país, siempre y cuando Grecia garantice la puesta en marcha de un plan de austeridad adicional.

La ausencia de un arreglo ayer no sorprendió, ya que Jean-Claude Juncker, primer ministro de Luxemburgo y presidente del Eurogrupo, había advertido tal situación. No habrá acuerdo hoy (domingo) , indicó a la entrada de la reunión extraordinaria.

Una de las opciones sobre la mesa es que Europa y el FMI abonen casi la mitad de la partida prevista, algo menos de 6,000 millones de euros, de aquí a principios de julio , anticipó el ministro belga de Finanzas, Didier Reynders.

El ministro alemán, Wolfgang Schäuble, recordó que los europeos están a la espera de que Atenas saque adelante el nuevo plan de ajustes, cuya votación en el Parlamento está prevista a fines de mes.

Europa aportará su contribución cuando Grecia reúna todas las condiciones exigidas, enfatizó el alemán.

Alemania exige la implicación de los tenedores privados de deuda griega para evitar volver a cargar exclusivamente en el contribuyente el costo de salvar a un país socio en la unión monetaria.

De todas formas, el desbloqueo de la próxima partida de préstamos sólo dará un respiro temporal a Grecia hasta septiembre.

Con una deuda equivalente a 150% de su Producto Interno Bruto y una economía que no levanta cabeza, necesita un segundo rescate internacional a largo plazo que podría ver la luz a mediados del mes que viene.