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Logística, entretenimiento y otras lecciones para el estadio Azteca
La reinauguración del ahora llamado estadio Banorte desnudó tareas pendientes hacia el Mundial, resaltando temas de organización, seguridad, conectividad y activaciones.

Foto EE: Eric Lugo
Logística y entretenimiento son las principales tareas pendientes para el estadio Azteca, ahora llamado estadio Banorte por razones de patrocinio, de cara a la Copa del Mundo 2026.
El inmueble fue reinaugurado este 28 de marzo, en el partido amistoso entre las selecciones de México y Portugal. El partido decepcionó a gran parte de los asistentes tras concluir 0-0, sin embargo, hubo otras cuestiones que impactaron en la percepción desde antes de entrar.
Entre ellas están seguridad, movilidad, conectividad y activaciones. Algunas tienen margen de mejora hacia el Mundial, mientras que otras tendrán que planearse para después del evento, cuando América, Cruz Azul y Atlante disputen allí sus partidos de Liga MX.
Ese fue el análisis que compartieron a El Economista los especialistas Armando Escamilla y Walter Franco, con años de experiencia en la industria deportiva en temas de marketing, patrocinios y organización.
Decepción logística
Una de las principales quejas fue el tiempo para ingresar al estadio. Hubo aficionados que tardaron hasta 45 minutos en filas de accesos, sin contar el traslado desde sus respectivos lugares de origen y surcando las vialidades cerradas en el sur de la Ciudad de México. A eso se agregó el cierre del estacionamiento.
“Independientemente del tiempo que podía tomar la remodelación, todo el tema de experiencia, logística y accesos era algo en lo que se pudo haber avanzado. Tuvieron cuatro años para gestionar esa logística y creo que es lo más importante que falló”, enfatiza Escamilla.
“Fue muy caótica la llegada, con mucho tiempo de espera y bastante desinformación. A pesar de las grandes sorpresas y lo majestuosa que se veía la cancha, ya con dos horas y media de tiempo para llegar falló mucho”.
Redes sociales de la Federación Mexicana de Futbol (FMF), Selección Mexicana y fuentes gubernamentales compartieron información sobre el cierre de vialidades y rutas de transporte público disponibles para ese día.
No obstante, el colapso fue evidente cuando en los primeros 20 minutos del partido se percibía cerca de un tercio del estadio vacío.
“Hoy hay que tener muy claro que no sólo va el aficionado que ya se la sabe. Se trata de llenar de información para dar todos los accesos disponibles y que los aficionados puedan realmente aprovechar la infraestructura del estadio, porque, insisto, hoy son más los nuevos los que van por la experiencia”, profundiza.
“Hace mucha falta señalética que acompañe de un punto a otro. Es tan grande la dimensión del estadio que es necesario llevar de la mano a los fans. La NFL lo ha hecho muy bien, en tres minutos estabas del estadio aunque no había estacionamiento. Creo que hay mucho de dónde consultar para mejorar la experiencia”.
Seguridad y tecnología
Otro de los hechos que causó más ruido, incluso en medios internacionales, fue el fallecimiento de un aficionado en estado de ebriedad, confirmado minutos antes del partido por la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México.
Si bien fue un suceso aislado, despertó inquietudes sobre la red de vigilancia en el inmueble. Días antes, el C5 de la Ciudad de México informó que habría 865 cámaras.
“En temas de logística y seguridad, lo que me llamó más la atención fue el desafortunado accidente con la persona que cayó y falleció. Se supone que para el Mundial va a haber mucha más seguridad y organización en ese tema. Creo que eso pudo haber dejado un ojo negro, porque algo así no debería pasar”, definió Walter Franco, director de Victus Advisors, consultora comercial en la industria deportiva.
Las dudas en seguridad se refuerzan con el grito homofóbico que se escuchó durante el partido, pues desde hace años —agregando la violencia del estadio Corregidora de Querétaro en 2022— las autoridades del futbol mexicano han hablado de un sistema de detección facial de fans para este tipo de eventualidades. Pero todo sigue pareciendo utópico.
Sobre el fallecido en la reinauguración del estadio Banorte, la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México indicó que realizaría “trabajos de análisis de cámaras de videovigiliancia del estadio y sus accesos”.
Visión de entretenimiento
El entretenimiento es clave en la experiencia de los fans en eventos deportivos de la actualidad, definen tanto Armando Escamilla como Walter Franco.
Los aficionados buscan vivir otro tipo de actividades más allá de un partido, lo que involucra activaciones de marcas, conectividad para compartir contenido en redes sociales y formas de pago digitales.
“Hoy el análisis es que ya no sólo son los súper fans los que asisten. Antes el que compraba boletos era el que sabía todas las alineaciones y estadísticas, porque no había el espectáculo necesario para atraer a nuevas audiencias. Hoy ya no alcanzan el número de boletos para el interés que se ha despertado, por el crecimiento en entretenimiento, turismo deportivo y otros temas”, explica Escamilla.
“Ya no sólo es el fan del futbol el que quiere asistir, sino todas aquellas personas que buscan una nueva experiencia y más en el estadio Azteca, tres veces mundialista. Hoy hay tanta expectativa que ya no sólo va el fan que está dispuesto a perdonar todo, el que ya sabía a qué hora tenía que llegar o que se iba a topar con un horror en los baños. Todo eso a lo que el fan se acostumbró a sobrellevar, hoy no es suficiente. Hoy el que vivió su primera experiencia en un Mundial en otro país y viene a comparar se lleva un palmo de narices porque no hay comodidades y el costo de boleto no equipara esa experiencia”.
El show de medio tiempo en el partido México contra Portugal recibió comentarios positivos por su similitud a un concierto. Después de todo, Banorte, el poseedor del naming del estadio, tiene experiencia en ese tipo de espectáculos.
Durante el Mundial, Banorte no tendrá tanta libertad de activaciones por no ser patrocinador oficial de la FIFA ni tener impacto internacional, analiza Franco.
“Es casi imposible activar sin ser patrocinador oficial. Y menos cuando eres una marca regional o nacional. En este caso, Banorte puede tratar de activar en zonas de Watch Parties o Fan Festivals, pero sin nombrar el estadio ni el evento, sin usar logos, porque mientras esté en el Mundial, tanto la imagen como el nombre están protegidos de cualquier derecho”.
El especialista sugiere que las activaciones provengan más de la iniciativa de los clubes que habitarán el estadio Azteca después del Mundial.
“Para los partidos de América, Cruz Azul y Atlante, eso se va a manejar más con los clubes y no tanto por el estadio. También es cuestión de ver si estos clubes quieren modernizarse, tener entretenimiento y activaciones más parecidas a lo que se ha visto en otros estadios a nivel mundial. Depende del club y cómo quieren activar a la afición y los patrocinadores”.
En otros temas, la conexión a internet tuvo fallas intermitentes en la reinauguración, mientras que ya se permitió el pago con tarjetas en establecimientos de alimentos.
Oportunidad internacional
El estadio Azteca se convertirá en el primero de la historia en albergar tres Copas del Mundo de la FIFA. Ese legado histórico, que consolidaron figuras como Pelé y Maradona, es una activo que aún puede explotarse.
“En los comentarios de la afición extranjera que vino, hablando de la majestuosidad e impresionante que es conocer el estadio Azteca, creo que a lo mejor, a manera local, faltaría explotar ese mensaje”, destaca Escamilla.
“Hemos perdido que este estadio tendrá una historia a nivel internacional igual de reconocida que Wembley y de pronto el mexicano ve como algo normal ir al estadio Azteca. Esa parte hoy, con su tercer Mundial, hará que siga siendo una leyenda. Fue una gran decisión no tirar la estructura ni hacer un estadio nuevo, sino conservar su esencia y hacer las mejoras necesarias”.
Roberto Martínez, seleccionador de Portugal, expresó que fue “mágico” visitar el estadio Azteca por todo su significado en el futbol internacional.
El próximo partido en el estadio Banorte será el 11 de junio, en la inauguración de la Copa del Mundo entre México y Sudáfrica. Será otra prueba, con menos de tres meses de margen desde la reinauguración, para evaluar estos y otros aspectos.

