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Aficionados denuncian a la FIFA ante la Comisión Europea por boletos caros para el Mundial
La Organización de Aficionados Europeos (FSE) demandó a la FIFA ante la Comisión Europea por los precios "exorbitantes" de las entradas del Mundial de este año en Norteamérica y por sus procedimientos de compra "opacos y desleales", anunció este martes.

Foto: AFP
La Organización de Aficionados Europeos (FSE) demandó a la FIFA ante la Comisión Europea por los precios "exorbitantes" de las entradas del Mundial de este año en Norteamérica y por sus procedimientos de compra "opacos y desleales", anunció este martes.
Junto a Euroconsumers, una organización que defiende los intereses de los consumidores, la FSE "ha presentado una denuncia oficial ante la Comisión Europea contra la FIFA" por haber "abusado de su posición de monopolio", dijo la asociación en un comunicado.
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A mediados de diciembre, la asociación de aficionados ya había exhortado a la FIFA a "iniciar una consulta" para hallar "una solución que respete la tradición, la universalidad y el alcance cultural de la Copa del mundo".
La FSE afirma que los precios para la final del 19 de julio están muy por encima de los de la edición anterior en Catar.
Los boletos más baratos para la final se sitúan en 4,185 dólares, según los demandantes, "siete veces más" que en el Mundial-2022.
En comparación, explica, los boletos más baratos para la final de la Eurocopa de 2024 de fútbol costaban 95 euros (unos 100 dólares).
Las dos organizaciones arremeten contra la FIFA en el terreno del derecho europeo de la competencia.
"La FIFA ostenta un monopolo en la venta de entradas para el Mundial-2026 y usa ese poder para imponer a los aficionados condiciones que no serían nunca aceptables en el mercado de competencia", afirman.
FSE y Euroconsumers piden a la Comisión Europea ordenar a la FIFA renunciar a su "tarificación dinámica", congelar "los precios" a los niveles anunciados en diciembre para la próxima fase de venta en abril, y publicar "al menos 48 horas antes" el número de billetes restantes en cada categoría.
En su queja, las dos organizaciones registran "seis abusos específicos", comenzando por los precios "exorbitantes, más elevados que en ediciones anteriores y superiores a los propios cálculos de la FIFA".
También critican que se hubieran publicitado billetes a 60 dólares en fase de grupo que quedaron "prácticamente agotados antes de la apertura de las ventas al gran público".
Según FSE y Euroconsumers, las reglas de venta son "opacas" pues "el lugar de los asientos, los planos de los estadios e incluso los equipos que juegan no están garantizados en el momento de la compra".


