En el terreno de Melbourne Park, se escribió una historia diferente a las expectativas ganadoras de Roger Federer.

La victoria de Stefanos Tsitsipas sobre Su Majestad asemeja la historia de un aprendiz que supera al maestro.

El joven griego cortó la secuencia de 17 victorias consecutivas de Federer en el Abierto de Australia.

“Soy el hombre más feliz de la tierra en este momento, no puedo describirlo”, dijo un emotivo Tsitsipas.

El resultado ganador es aún más meritorio para el joven, ya que fue la primera vez que se enfrentaron en un partido competitivo. Federer reconoció después que podía ver un poco de sí mismo en su conquistador.

“Supongo que sí. Él tiene un gran revés con una mano y yo también solía tener el pelo largo. Tiene un control continental y eso es más a mi manera, digamos, que a la manera de Rafa”.

Tsitsipas es físicamente explosivo y elástico, una combinación que absorbe el impacto de las canchas de roca dura, mientras que su juego mental fue impresionante ante el experimentado Federer.

Mientras tanto, el golpe de derecha de Federer, que ha logrado la mayor parte de sus 99 títulos de carrera, estaba perdiendo su ventaja en la cancha dura de Melbourne.

“Me arrepiento mucho. Sentí que tenía que ganar el segundo set y eso me costó el juego. Tampoco lo rompí en la Copa Hopman (en un reciente partido de exhibición que Federer ganó en dos sets de desempate). Claramente, algo está mal”, comentó Federer luego de su derrota 6-7, 7-6, 7-5, 7-6.

Doce chances de quiebre tuvo el suizo a lo largo del partido. No pudo concretar ninguna. Una estadística de las más negativas que pueden encontrarse en la carrera de Federer.

Este fue un partido especial, al enfrentarse el hombre más joven que queda en el torneo y el más viejo, ambos se llevan 17 años de edad.

Tsitsipas es un tenista griego que admite que tiene pocos amigos en el vestuario y que sus actividades favoritas incluyen fotografía y producción de videos.

“Es mejor salir y crear algo en lugar de simplemente estar jugando juegos de video”, sostuvo en una entrevista reciente.

El Abierto de Australia se despidió de su campeón masculino de los dos años anteriores. Stefanos pasó así a cuartos, ronda a la que también avanzaron los españoles Rafa Nadal y Roberto Bautista.

Regreso a París

La derrota mueve preguntas sobre el futuro de Federer. Por lo mientras, ya confirmó que planea jugar el Abierto de Francia por primera vez desde el 2015.

“Estoy en un momento en el que creo que tengo que disfrutar. Es algo que he echado de menos”, justificó.

El suizo, que cumplirá 38 años en agosto, fue baja en el 2016 por un problema de espalda y en el 2017 y el 2018 optó por no participar en la temporada sobre tierra, para reservarse físicamente de cara a Wimbledon.

“He decidido no hacer un gran parón otra vez. Ya los tuve, no tengo la sensación de que sea realmente muy necesario”, agregó.

Federer, campeón de 20 torneos del Grand Slam durante su carrera, se coronó una vez en Roland Garros, en el 2009.