El clima en París puede ir de los 13 a 10 grados Celsius esta semana. Nublado, lluvioso y con luz artificial y techo retráctil por primera vez en las canchas del Stade Roland-Garros. De vuelta en tierra batida avanzaron a segunda ronda algunos tenistas estelares. Serena Williams (novena del ranking WTA) y la española Garbiñe Muguruza (15).

“No tuve el inicio de partido que quise, pero poco a poco fui tomando confianza y finalmente pude darle la vuelta al partido. Me encanta jugar en tierra batida, al principio te cuesta un poco pero luego vas tomando ritmo”, señaló Serena, que busca su vigésimo cuarto título en un grande.

La española Garbiñe Muguruza señaló por su parte, que para avanzar fue clave mantener la calma en un torneo con condiciones difíciles para sacar adelante su primer juego ante la eslovena Tamara Zidansek.

“Hacía mucho tiempo que no me encontraba jugando un partido oficial con temperaturas tan bajas. Más que la bola, porque cambiamos de bolas cada semana casi, pero la temperatura es algo que uno siente en el partido en el cuerpo. Y jugar de noche también hace los partidos diferentes”, dijo Muguruza, campeona en París en 2016.

Mientras que la mexicana Renata Zarazúa, 178 del ranking y procedente del main draw, arrasó en su debut batiendo a la francesa Elsa Jacquemot.

“Significa muchísimo para mí. Últimamente las mexicanas no habíamos tenido un gran salto. No estábamos tan a la vista. Esto me da gusto para que nos puedan apoyar más. Estoy contenta porque he trabajado desde muy chiquita y antes no había tenido los resultados que esperaba”, señaló la jugadora que cumple hoy 23 años de edad.

Rafael Nadal, segundo mejor del mundo y Dominic Thiem (3°) solventaron la primera ronda.  Thiem hace apenas dos semanas levantó el título del US Open en Nueva York y Nadal llegó a París con tres partidos en las piernas tras seis meses sin competir.

“Un partido lógico y positivo. Con estas condiciones no puedo permitirme jugar pasivo, todos los golpes tienen que tener intención. Cuando se baja, la bola deja de dañar”, calificó Nadal en su triunfo ante el bielorruso Egor Gerasimov.

Dominic Thiem por su parte, no tuvo problemas de adaptación y avanzó a la segunda ronda tras vencer a Marin Cilic.

“Me encantan estas condiciones porque soy de Austria, yo sé lo que es jugar en este frío, con 10, 15 grados, me encanta”, dijo Thiem, quien perdió las últimas dos finales del torneo parisino ante Nadal.

Acoplarse a la tierra batida en tan corto periodo de tiempo ha sido algo inusual para Thiem.

“Nunca habíamos tenido dos grandes con un intervalo de dos semanas. Me tocó medirme con otro gran campeón, así que la transición a la arcilla y el frío marcha viento en popa. Es un torneo que me fascina mucho”, dijo Thiem.

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