Buscar
Deportes

Lectura 8:00 min

Ricardo Licona: El cerebro de los astados

main image

Programa apenas creado en 2008, y que dio sus primeros pasos en liga mayor en 2011, los Cimarrones de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC) son uno de los equipos que han decidido dar el salto de la Liga Premier CONADEIP a la ONEFA.

Son de sobra conocidos los motivos por los que no fue posible celebrar la temporada 2020, pero los astados se preparan con bríos renovados para hacer su debut en ONEFA en este 2021, y un pilar indiscutible en el ascenso de este programa es su Head Coach, Ricardo Licona Ojeda.

“Soy egresado de la Facultad de Contabilidad y Administración de la propia UABC, en 2003. Desde que egresé he alternado el trabajo con el coacheo. Hoy cuento con un comercio propio, pero sigo haciendo lo que más me apasiona, entrenar futbol americano”.

“Mi relación con el futbol americano comienza al ingresar a la preparatoria, a los 15 o 16 años de edad. Al ser una ciudad que está en la frontera con San Diego, el futbol americano siempre me llamó la atención, pero no sabía que lo podía practicar aquí en Tijuana. Jugué 3 años en Prepa y tres más en Intermedia, donde participaba la Universidad, y desde entonces siempre he estado involucrado con esta disciplina”.

image

Sobre su llegada al timón de los Cimarrones, nos cuenta: “Al fundarse el programa de manera oficial en la UABC, en 2008, el HC Ángel Gómez me invita a formar parte del primer staff, como Coordinador Ofensivo. Al cabo de dos años, por motivos personales, él decide retirarse del futbol americano. Yo sostengo pláticas con el director y el subdirector de la facultad, y al ver que soy egresado de la institución, y mi curriculum, me dan la oportunidad de tomar al equipo, y a la fecha aquí seguimos”.

“A todo entrenador, lo que más le preocupa es que sus jugadores tengan deseos de hacer las cosas. El talento es importante, pero si el jugador no sostiene el hambre por desarrollarse, no se alcanzan los objetivos. Lo primero para mí es que el jugador desarrolle el deseo de ser triunfador, tanto en el futbol americano como en los estudios, ya que ahí radica el futuro que le espera”.

“Hemos evolucionado en todos los aspectos, de 2008 a la fecha. Cuando instauramos el equipo de Categoría Mayor, en 2011, el futbol americano seguía siendo un deporte nuevo para la institución, pero antes de ello éramos un programa acostumbrado a jugar solo a nivel local, con viajes de dos horas a lo sumo, y al competir en ligas establecidas empezamos a encarar viajes de 16 horas, que involucraban viajes en avión, hospedaje y alimentación. Obviamente nuestro presupuesto no contemplaba esta clase de eventos, pero la evolución del programa, el involucrar al alumnado, a los directores de institución y a la Universidad en general, es lo que ha permitido que nuestro futbol americano incremente su capacidad y su nivel competitivo, además de que nuestros jugadores decidan permanecer en la UABC y no emigrar a otros programas”.

“Nos falta mucho por hacer, pero siento que el programa ha crecido un 50 a 60 por ciento de 10 años a la fecha”.

image

En cuanto a los retos que el programa ha tenido que superar, señala: “Siempre hay retos externos e internos. En cuanto a los primeros, el principal ha sido el económico, contar con los recursos para competir, dada la lejanía geográfica que tenemos con otros programas, y en lo interno, ha sido el reclutar jugadores y desarrollar su talento. No ha sido fácil, pero la experiencia nos ayuda a alcanzar esos objetivos”.

“El ingreso a ONEFA, sin duda ha aumentado las expectativas del programa. Antes contábamos normalmente con entre 40 y 50 jugadores, y para la temporada 2020 teníamos entre 70 y 75, lo que implica tener que hacer cortes. Tenemos hasta 4 jugadores peleando por cada posición, lo que hace especial el reto de desarrollar a nuestros jugadores de primer y segundo año, para que no haya gran diferencia entre ellos y los más veteranos, entre nuestro primer, segundo y hasta tercer equipo”.

Reconoce que uno de sus grandes retos ha sido interesar al alumnado con su equipo representativo: “Lo hemos trabajado en estos 8 o 9 años, pero la respuesta sigue siendo baja. Por lo regular, tenemos asistencias entre mil y 1,200 aficionados, cuando en el campus Tijuana tenemos una matrícula de 25 mil alumnos. Hay que demostrarle a nuestra comunidad estudiantil que tenemos un equipo competitivo y que competimos en un buen torneo”.

“Hemos buscado varios medios para promocionar al equipo. El año pasado efectuamos dos carreras 5K llamadas ‘Corriendo con los Cimarrones’, en las que se dieron créditos a nuestros alumnos regulares para que pudieran participar sin costo alguno, además de que se regalaron playeras del equipo a todos los participantes. Hemos organizado rifas e invitado a varios clubes locales a entrenar en nuestro campo, para que nos ayuden a promocionarnos e involucren a la afición de Tijuana y a nuestros egresados para que vengan a vernos y apoyarnos”.

“Mis metas son, a corto plazo, ser un equipo competitivo y económicamente estable, para superar los problemas de reclutamiento y para financiar nuestros viajes; a mediano plazo, hacer crecer al programa, presentando equipos competitivos y logrando algunos campeonatos en la conferencia o región donde nos toque participar; y a largo plazo, llegar al grupo 1 de ONEFA y competir contra los grandes programas del país, como la UANL, la UNAM o el IPN, y tener la capacidad para encararlos al tú por tú”.

Sobre cuál le gustaría que fuera su legado cuando llegue el momento del retiro, nos dice: “Fui pionero del futbol americano de liga mayor en la institución, y he visto el duro trabajo que ha implicado su desarrollo por parte de jugadores, coaches, autoridades y en lo personal. Mi mayor legado sería ver al equipo entre los mejores del país, y que cuando la gente escuche hablar de Cimarrones o de la UABC, lo primero que les venga a la mente sea el futbol americano”.

“Sería grandioso ver nuestras tribunas llenas y que el estado entero se involucre con el equipo, pero para eso hay que hacer inversiones fuertes, particularmente en infraestructura. Hay que trabajar duro, pero siendo un programa con apenas 10 años de existencia, hemos avanzado bien. Normalmente jugamos los viernes a las siete de la noche, y deseamos que nuestro alumnado lo aproveche para asistir a nuestros juegos. Sería bueno incluso presentar eventos antes de nuestros partidos, pero presentar equipos competitivos ante grandes rivales será el mejor camino para lograr los llenos en las tribunas que deseamos”.

Además del deporte de las tackleadas, el coach siempre ha estado ligado a la actividad deportiva: “Mi familia siempre me ha inculcado la práctica deportiva. Desde los seis años practiqué karate, actividad que desarrollé nueve años. En secundaria jugué también el basquetbol, pero al entrar a la Preparatoria los dejé para involucrarme de lleno en el futbol americano. Actualmente me mantengo activo, practicando natación y saliendo a trotar una o dos veces por semana. La pandemia nos ha obligado a ser creativos para seguir activos en medio del confinamiento”.

Entre sus ídolos deportivos, reconoce: “En el futbol americano, mi mayor ídolo ha sido Troy Polamalu, de los Acereros de Pittsburgh. A la fecha me encanta ver los videos de cuando jugaba, por esa intensidad y la capacidad de lectura en carreras y pases que tenía. Era un placer verlo volar para atacar al balón”.

image

“En secundaria me tocó la gran época de Michael Jordan con los Toros de Chicago en el basquetbol. Todos los que jugábamos baloncesto admirábamos a Jordan, y otro de mis ídolos fue Julio César Chávez, pues mi abuelo era muy aficionado al boxeo, y siempre que se presentaba seguíamos sus combates. Con el tiempo he podido leer biografías de estos últimos, y es impresionante saber desde qué tan abajo salieron para alcanzar todo lo que lograron”.

Como mensaje final, nos dice “agradezco a ONEFA que nos haya aceptado. Hoy es una liga que tiene equipos desde Tijuana hasta Cancún, y ello sin duda elevará el nivel de esta disciplina a nivel nacional. Le pido a la afición que asista a los juegos de futbol americano. Creo que el deporte amateur siempre será el más bonito, porque los jugadores juegan con el corazón y por amor a sus colores e instituciones, y no por beneficio económico. Todo equipo de futbol americano busca eso”.

ONEFA / Salvador Larios Pérez.

Únete infórmate descubre

Suscríbete a nuestros
Newsletters

Ve a nuestros NewslettersREGÍSTRATE AQUÍ
tracking reference image

Últimas noticias

Noticias Recomendadas

Suscríbete