La raza negra encuentra cada vez más espacios dentro de los equipos como jugadores, pero la brecha sigue siendo grande en comparación con las cifras en puestos directivos. Así lo reveló un estudio sobre la presencia de atletas y mandatarios en las ligas más importantes del mundo de tres deportes: basquetbol, beisbol y futbol americano.

El basquetbol es el que más jugadores de raza negra tiene: en la NBA, son el 83.1% y en la WNBA son el 81.6%; luego se encuentra la NFL (futbol americano) con 69.4% y después las Grandes Ligas de beisbol (MLB) con un 39.8%.

El análisis fue realizado por el Instituto para la Diversidad y Ética en el Deporte (TIDES, por sus siglas en inglés) en conjunto con la Universidad Central de Florida y el programa de manejo de negocios deportivos De Voss, en EU.

Según los documentos, la NBA aumentó la presencia de jugadores de raza negra (no solo afroamericanos, ya que Giannis Antetokounmpo, por ejemplo, es griego) de 2019 a 2020, pasando del 81.9% al 83.1%; en contraparte, la temporada 2020 fue la más baja en porcentaje para jugadores blancos en los últimos 10 años con un 16.9%.

En la NFL, el estudio revela un decrecimiento de jugadores negros en los últimos cuatro años, pasando de 72.6% en 2016 a 69.4% en 2020, cuando comenzó la temporada del campeonato de los Buccaneers; en este mismo año, los jugadores blancos representaron el 24.9%.

El porcentaje más bajo dentro de estas tres ligas top se dio en la MLB, donde los jugadores negros representaron el 39.8% y mostraron un decrecimiento respecto a años anteriores, ya que, según el mismo estudio, en 2018 y 2019 el porcentaje fue de 41. Además, se registró el porcentaje más bajo de jugadores negros en el Opening Day 2020 con apenas un 7.5%.

De acuerdo a estas cifras, mientras en la NBA ocho de cada 10 jugadores son negros o afroamericanos, en las Grandes Ligas la cantidad disminuye a cuatro de cada 10.

Sin embargo, la raza negra aún tiene dificultades para acceder a puestos gerenciales: Ni la NBA, WNBA, NFL ni MLB llega a tener al menos un 30% entre sus directores generales.

El porcentaje más alto es para la NBA con 28% a través de siete equipos: Cleveland Cavaliers (Koby Altman), New York Knicks (Scott Perry), Philadelphia 76ers (Elton Brand), Phoenix Suns (James Jones), San Antonio Spurs (Brian Wright), New Orleans Pelicans (Trajan Langdon) y Toronto Raptors (Bobby Webster). El estudio informa que nunca ha habido una mujer o un latino en el cargo de general manager en la historia de la liga.

La segunda liga con más presencia de raza negra en el cargo de director general es la WNBA con 27.3%, seguida de la MLB con 13.3% y al fondo la NFL con 6.5%, ya que en esta última liga solo hubo dos representantes en el cargo de general manager: Chris Grier, de los Miami Dolphins, y Andrew Barry, de los Cleveland Browns. Esta cifra se mantuvo en 2019 y 2020.

Las cifras son similares en los cargos de vicepresidencia: la WNBA fue la más alta con 26.1% gracias a la presencia de James Wade, de Chicago Sky, Tamika Catchings, de Indiana Fever, y Eric Holoman, de Los Ángeles Sparks; le sigue la NBA con 24%, la MLB con 15.6% y al fondo, aquí también, la NFL con 13.7%.

Respecto a presidentes y CEOS, los porcentajes son todavía más bajos: la WNBA es la más alta y la única que supera el 20% (25), en tanto que la NBA (7.3%), la MLB (3.3%) y la NFL (12.1%) no superan ni el 15%.

Estos porcentajes significan que en la NBA, MLB y NFL no hay más de cinco personas negras o afroamericanas que ocupen el cargo de presidente o CEO. En la NBA y en la NFL fueron cuatro los que ostentaron esa posición en 2020: Fred Whitfield (Charlotte Hornets), Cynthia Marshall (Dallas Mavericks), Stephen Mills (New York Knicks) y Masai Ujiri (Toronto Raptors) en el baloncesto, así como Jason Wright (Washington Football Team), Hymie Elhai (New York Jets), Paraag Marathe (San Francisco 49ers) y Kim Pegula (Buffalo Bills) en el futbol americano.

En el caso de las Grandes Ligas, solo Derek Jeter, de los Miami Marlins, ha ocupado el cargo de CEO en las últimas dos temporadas. Según el estudio, es el único dentro de los presidentes o CEOs de la MLB que no se considera de tez blanca.

fredi.figueroa@eleconomista.mx