Ganar el Rally Dakar no supone un reto sencillo. Hacerse del título de la competencia en 10 ocasiones luce todavía más imponente. No para el francés Stéphane Peterhansel, quien está a punto de llevarse su triunfo 11 de esta carrera, considerada una de las más difíciles de correr; justamente la de este año, con un recorrido muy complicado.

Pero Peterhansel acostumbra no pensar en ello. Prefiere pensar en las horas del desierto, en el recorrido de 8,000 kilómetros que casi completa, en los paisajes y los países que lo acogen y lo consagran como el piloto más ganador de todos los tiempos.

Por eso Stéphane es la atracción más interesante del Dakar. Con sus seis títulos en la categoría de motos y cuatro en la división de motos, el francés de 47 años vive con alegría sus momentos de gloria. La certeza de ser el favorito indiscutible de la competencia le va bien con su sonrisa genuina, honesta.

Su carrera está llena de éxitos. Desde joven fue un apasionado de los deportes extremos al ser campeón en skate. Su práctica le llevó a incursionar en el Dakar, en la categoría de motos; en 1991 se llevó su primer título y cinco más en 1992, 1993, 1995, 1996 y 1997.

En el 2004, Peterhansel cambió a autos y fue el segundo piloto de la historia, después de Hubert Auriol, en imponerse a la vez en moto y en auto.

La continuación de la saga Mitsubishi le valió otras dos victorias, en el 2005 y el 2007.

Después vino una etapa difícil. Entre el 2009 y el 2011, se dedicó a observar el dominio de Volkswagen en el Dakar, la prueba que por tanto tiempo se había rendido a sus pies. La salida de Mitsubishi previo a la competencia del 2010 lo obligó a buscar un sitio en un equipo privado. Al lado de Sven Quandt encontró un proyecto con X-Raid, que cristalizó en enero pasado.

En su primera competencia juntos, no encontraron el éxito que esperaban, pero ya en el 2012 tres vehículos Mini finalizaron en las cuatro primeras posiciones. Tal como sucedió con Mitsubishi, trabajó en el desarrollo del equipo y se convirtió en el líder de la escuadra.

El francés cruzó la meta del 2010 en un cuarto sitio con dos horas de desventaja respecto de Carlos Sainz, vencedor de la prueba. Un año después, repetiría la misma posición, pero redujo la diferencia de tiempo. Estaban listos para el ataque y consagrarse en el 2012.

Uno piensa que es complicado ganar un Dakar. Y es increíble saber que triunfé en 10 ocasiones. Lograrlo en Sudamérica supone un gran alivio.

Romper este récord será complicado para los demás . Este es Stephan, el hombre récord, el casi 11 veces rey del Dakar.

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