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La plusvalía de un toro indultado
El ganadero Enrique Fraga platicó con El Economista sobre el indulto del ejemplar "Fantasma", de su dehesa, por el rejoneador Diego Ventura el domingo pasado en la Plaza de Toros México.

Foto: Eric Lugo
“El toro regresará vivo. Logró salvar la vida con base en la bravura, firmeza y las cualidades que se requieren para volver al campo como semental. Un toro bonito, de buenas hechuras, con personalidad, con tipo y, bueno, ese encaste tiene un aparato diferente a los otros, armónico, que reúne condiciones muy favorables para la lidia y que fue muy bueno”, dijo a El Economista un feliz Enrique Fraga, el escrupuloso criador de toros bravos, quien no se despegó durante la noche del domingo y la mañana del lunes de Fantasma, su toro indultado que tiene marcado el número 82 en sus dorsales y pesó 487 kilogramos, supervisando las asistencias en el cajón de curaciones y la visita del gran colaborador para conseguir el perdón de su vida, el rejoneador Diego Ventura.
El también matador y rejoneador en el retiro, coincidió en que el astado, una vez que mereció el indulto, ganó plusvalía. Sin embargo, hizo hincapié en que lo más importante para él es haber llegado a una altura en la que disfruta mucho lo que está haciendo, que el triunfo conseguido fue el fruto de mucho trabajo, que no le origina pesadez pues le resulta muy gratificante y le ayuda a seguir trabajando con más ahínco para vivir sin pensar tanto en lo que se gana.
El precio alcanzado por "Fantasma" tras el indulto, el ganadero fue muy enfático: “De precios no le podría hablar pues llegué a un acuerdo con la empresa por 12 toros. Es prematuro marearme y aunque fue un toro extraordinario y nos está dando la oportunidad a mi esposa y a mí de tocar el cielo, tenemos que aprender que ‘una golondrina no hace verano’, que dio una tarde extraordinaria y lo que mostró es mi manera de ser y cómo he vivido toda mi vida: bajo la consigna de tener cautela, calma y, bueno, de nunca perder el piso”, aseveró.
"Fantasma" es hijo de "Tarasco", de una línea que procede de Juan Pedro y Salvador Domecq, del encaste Parladé. Los otros dos enviados a la plaza no son hermanos de éste pero el otro lidiado, ‘Incansable’, dio buen juego y el tercero quedó como reserva, ‘Cantaclaro’, que estará a la espera de la corrida para rejones del 30 de diciembre o la del próximo domingo en la que actuará Andy Cartagena.
¿Qué le dijo Diego Ventura al término del festejo?
“Estaba muy contento, fascinado, extasiado, el hombre estuvo extraordinario, es un torero de primerísimo nivel y tiene una grandeza diferente. Yo siento respeto y agradecimiento porque toreó un toro de nuestra ganadería. Se conjuntaron un gran torero y un buen toro, cada uno puso sus máximas cualidades y eso generó emoción, una gran faena y una tarde fuera de serie, es lo que sucede cuando un torero con ese sitio envidiable, se encuentra con un toro de esa calidad”, aseguró.
¿Vendería a "Fantasma"?
“No porque no lo voy vender. ¡Para nada! Ni siquiera lo pienso pues ese toro va para mis vacas, para mi casa y después de tantas satisfacciones sería ridículo venderlo, sería injusto venderlo tanto para él como para mí y para mi mujer. No, no, no, el toro no tiene ni precio, no he pensado en venderlo ni remotamente”, finalizó.