La estrategia de Bravos de Juárez, equipo recién ascendido a Liga MX, se enfoca en establecerse en el norte del país, ciudades cercanas de Estados Unidos y personalizar la experiencia de los aficionados.

“Lo principal es fortalecernos en nuestra región. El plan es desarrollar un símbolo de identidad común en todo el estado de Chihuahua, el sur de Texas, en Nuevo México y después alrededor de la República”, comenta a El Economista Rodrigo Cuarón, vicepresidente administrativo del equipo.

En la práctica, esta estrategia se ha basado en implementar distintos carteles en Ciudad Juárez, con la leyenda: “Juárez es el Number One”, con alusión a la canción del famoso cantante Juan Gabriel, quien era originario de la ciudad. En próximos días, los carteles también serán colocados en diferentes partes de Chihuahua y El Paso, uno de los puntos con mayor fortaleza respecto a los aficionados del equipo.

El club fronterizo cuenta con un registro de sus seguidores obtenido mediante la venta de abonos desde el 2015, de los que un número considerable son estadounidenses.

“Es difícil dar una cifra exacta, porque gran parte es una población flotante. Aunque se podría calcular que alrededor de 30% de afición viene a los partidos desde Estados Unidos”, expresa el vicepresidente administrativo.

Situación que ha mejorado con el ascenso de categoría, lo que involucró poner dos puntos de venta en El Paso. En ambos había filas de más de 100 personas para obtener sus Bravo Cards.

En cuanto a México, el registro es de 200,000 clientes entre compra de abonos y boletos regulares. Otro incentivo ha sido los nuevos jerseys, que a pesar de no haber llegado a la ciudad, según palabras de Cuarón, han generado mucho interés.

El principal factor de interés por parte de la región norteamericana está basado en la cercanía con el equipo chihuahuense, a causa de que los clubes que se encuentran en el estado de Texas son: Houston Dynamo, que se encuentra a 1,202 kilómetros de Juárez; FC Dallas, a 918, y FC Austin, que integrará la MLS a partir del 2021, a 931 kilómetros. Por lo que la mejor opción para El Paso y ciudades ubicadas al sur de Nuevo México es el equipo de Bravos.

Uno de los principales focos en los que actualmente trabajan es desarrollar un departamento de fan engagement, cuya misión es mejorar la experiencia del usuario que asiste al Estadio Olímpico Benito Juárez.

“Con la base de datos que contamos, buscamos individualizar la experiencia de los diferentes perfiles de personas que asisten a los partidos de Bravos”.

Mientras que en su expansión hacia otras ciudades de la República, con un mes y días de incursionar en la primera división, no han desarrollado un plan específico; sin embargo, comenzaron por buscar un “horario estelar” para sus partidos como local, que serán transmitidos a las 7 de la noche del este los domingos.

En cuanto a los patrocinios, FC Juárez se enfoca en el mercado regional y cuenta con ocho marcas originarias de Ciudad Juárez o Chihuahua. Éstas llevan con el equipo desde su etapa en el Ascenso MX, aunque el paso a Liga MX involucró fortalecer el lazo comercial con el equipo, con un aumento aproximado de tres veces el dinero que recibían la temporada pasada en la división de plata.

S-Mart es su principal sponsor, al aparecer al frente de la playera del equipo; un supermercado originario de Ciudad Juárez con presencia importante en el norte del país.

En la cuestión futbolística, el hecho de comenzar y competir contra equipos que cuentan con varios años establecidos en Liga MX implica una importante diferencia en el valor económico de la plantilla.

Según el portal Transfermarkt, los 22 jugadores de FC Juárez están cifrados en 17.9 millones de dólares, lejano a 97.7 que cuesta Monterrey, el de mayor valor en México. Conjunto que cuadriplica el valor de la plantilla del equipo dirigido por Gabriel Caballero.

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