Muchos lo condenaban al retiro hace seis meses por su edad. Sólo su entrenador y compañeros confiaban en que aún podía darle mucho al futbol, a Pumas. A sus 38 años, con una carta con un valor mucho menor que las de los hombres que llegan como figuras a nuestro país, Francisco Palencia se convirtió en el eje del plantel que consiguió el título que todavía festeja la afición universitaria.

Paco cuenta con 38 años, 16.5 como profesional, 462 duelos en México, más los que registró en la Liga Española y la Selección Mexicana. Por el paso de los años, hoy su carta tiene un valor de 1.2 millones de dólares de acuerdo con Transfermarkt, cifra muy lejana a los 6 millones que acaba de pagar el América por Christian Benítez.

Apenas cinco meses atrás no entraba en los planes de Pumas porque querían abrirle la puerta a los jóvenes , pero Memo Vázquez, su entrenador, convenció a la directiva de todo lo que podía aportar al ahora campeón del futbol mexicano.

Los hombres de pantalón largo de Pumas deben estar más que satisfechos con aquella decisión.

Palencia demostró con ganas, profesionalismo, determinación y goles que la edad y el valor de las cartas no importan cuando aún se desea jugar. El atacante se une a un pequeño grupo integrado por Adrián Martínez, arquero de 41 años, con una ficha tasada en 0.5 millones de dólares, que al final no pudo ser factor para ascender al Irapuato.

Otro veterano es Miguel Calero, arquero de 40 años y una carta de 1.4 millones, que terminó viendo a sus compañeros en las gradas por recaer en una lesión. Cuauhtémoc Blanco, de la misma edad de Francisco y con una ficha de 1.4 millones, también forma parte de este grupo de veteranos, aunque él no pudo cerrar de la mejor manera el torneo al perder la final de ascenso.

Finalmente, Óscar Pérez, otro hombre de gran profesionalismo y cualidades, pero que terminó descendiendo con Necaxa, cierra este grupo con 38 años y un pase de 1.2 millones.

Tras la gran campaña que tuvo, el jugador ha dejado claro que cuando se es profesional la edad no importa, mientras que su directiva debe estar más que satisfecha por haberlo reintegrado al plantel.