En el 2005 Puebla peleaba por tercer año consecutivo la permanencia en la Primera División y como incentivo para salvar la categoría la directiva realizó una propuesta a los jugadores sobre un premio económico en caso de lograr la salvación.

Los futbolistas debían aceptar que su contrato ante la Federación Mexicana de Futbol (FMF) sería de 10,000 pesos, el resto se les otorgaría mediante un segundo contrato, que para efectos legales era civil, por concepto de derechos de imagen, premios, bonificaciones.

“Yo hablé personalmente con Ignacio Hierro, advirtiéndole que si firmaban por 10,000, y si había algún problema, no les iban a pagar el resto del segundo contrato”, expresó Enrique Bonilla, presidente de la Liga MX, pero que entonces tenía otras funciones y cargo en la Federación Mexicana de Futbol.

El directivo admitió en un programa de ESPN que la Liga MX y la federación siempre han tenido conocimiento de que los clubes y jugadores firman dos y hasta tres contratos. Uno de ellos se registra ante la Liga, ya que según reglamentos de la FIFA los jugadores deben mantener una relación contractual con el equipo para poder participar en los torneos.

“Tener dos contratos no es ilegal, lo ilegal es no cumplir con sus obligaciones sociales, patronales y fiscales”, dice Herbert Bettinger, abogado fiscalista.

Las disputas contractuales son la principal causa de controversias entre jugadores, agentes y clubes, según la Asociación de Futbolistas Profesionales, aunque no siempre llegan como petición formal de resolución a la Comisión de Controversias porque dicho organismo sólo tiene injerencia para hacer cumplir el acuerdo que se tiene registrado ante la Federación Mexicana de Futbol.

Desde los años 90, se acostumbró a que los futbolistas tengan un contrato registrado ante la FMF donde sólo se reporta 10% del total de sus ingresos, mientras que el resto se estipula en un segundo contrato, que a veces lo paga una empresa distinta al club, así lo señala Félix Fernández en su columna en el diario Reforma. Agentes, abogados deportivos y especialistas que tienen conocimiento sobre los contratos de jugadores confirmaron a El Economista que el acuerdo registrado ante la Liga reporta entre 10 y 15% de los ingresos totales de los jugadores, y aunque no es una generalidad, los clubes utilizan ese método de contratación para garantizar el pago del contrato y no generar controversias por incumplimiento de contrato. En el segundo contrato el pago corresponde a conceptos como derechos de imagen, bonos o premios por objetivos.

Por ejemplo: en el 2011, una auditoría a petición de un grupo de cooperativistas de Cruz Azul, reveló que la nómina de aquel plantel era pagada a los jugadores del primer equipo a través de la empresa Alta Dirección Empresarial Chapultepec SA de CV, mientras que la razón social con la que figura el club ante la Liga MX es Club Deportivo Social y Cultural Cruz Azul, AC.

“El segundo contrato genera impuestos. Lo que nos han enseñado algunos casos documentados es que el segundo contrato no se reporta a ninguna autoridad, llámese, Servicio de Administración Tributario, seguridad social, etcétera”, explica Adrián Camargo, abogado deportivo.

El especialista indica que las reglas de la FIFA y las federaciones no impiden la celebración de dos o más contratos; sin embargo, “hay una delgada línea entre el derecho público, la ley general del trabajo y los estatutos de FIFA. Pueden ser dos contratos por diferente naturaleza, uno por salarios laboral y los otros por mercadotecnia, derechos de imagen”.

Ante las autoridades deportivas, es decir, la FIFA y las ligas, el contrato que celebran los jugadores y los clubes es el único que tiene injerencia, validez y por el cual se pueden dirimir las controversias, como incumplimiento de pago, adeudos, rescisión de contrato unilateralmente; no obstante, en caso de incumplimiento en el segundo contrato, los jugadores pueden acudir a las juntas de conciliación laboral civiles, para la resolución.

La Asociación de Futbolistas Profesionales de México pide constantemente, a través de campañas de concientización, que los jugadores sólo firmen un contrato en donde se especifique las condiciones salariales, la duración condiciones laborales, y aunque en 87% de las controversias entre jugadores y clubes por el incumplimiento de contrato salen a favor de los futbolistas, la proporción de controversias a resolver es menor respecto a otros conflictos, como el pago de derechos de formación y cuotas de solidaridad a los clubes.

Según el Informe de Controversias de la Liga MX durante el año 2013, se presentaron 22 inconformidades en la Comisión de Controversias de la Federación Mexicana de Futbol, de las cuales sólo nueve estaban relacionadas a las condiciones contractuales entre los jugadores y los clubes; es decir, el organismo debía revisar el acuerdo entre ambas partes y sólo podría hacer cumplir dicho contrato, no tenía competencia para dar sentencia por el segundo contrato, que no está registrado ante la federación.

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