Lectura 4:00 min
Diablos vs Tigres, ¿qué ha cambiado en el negocio?
En el estadio Alfredo Harp Helú (AHH) se jugó la serie inaugural más asistida de la nueva temporada; la taquilla por tres días de juegos generó 9.01 millones de pesos.

Cada una de las porras busca demostrar su apoyo, ya sea portando los colores de los Diablos Rojos del México o de los Tigres de Quintana Roo, novenas que mantienen una de las mayores rivalidades en la Liga Mexicana de Béisbol (LMB).
“¡Vamos, Diablos! ¡Vamos, Diablos!” Pero la afición local respondía con abucheos con los cambios en la pizarra que sucedían por parte del representativo de Quintana Roo o cuando las pantallas mostraban a alguno de los fanáticos enfundados con la franela del equipo visitante.
Para esta primera serie, los Tigres ganaron 2-1, una vez que en el duelo del domingo Quintana Roo venció 5-2 a los Diablos Rojos del México.
Los primeros cambios en la pizarra los realizó la novena capitalina, en el tercer inning, Japhet Amador y Oswaldo Arcia impulsaron las carreras de los locales. En tanto, los Tigres armaron un rally de tres carreras en el sexto episodio y en las dos últimas entradas registraron dos carreras más.
Fue la serie inaugural que registró el mejor promedio de asistencia en la LMB. Por partido se dieron cita al Estadio Alfredo Harp Helú 19,387 personas, es decir, se ocupó 94% de los lugares disponibles.
Con un total 58,162 personas, se generó un promedio de ganancias en venta de boletos de 9.01 millones de pesos (tres juegos). Si se compara con la serie que se celebró en abril del año pasado, por la venta de entradas generaron aproximadamente 2.3 millones de pesos (tres días).
Al igual que en años anteriores, la organización ofrece un rango distinto de precios en esta serie en comparación con otras. El próximo encuentro entre ambas novenas en Ciudad de México será en agosto (del 16 al 18).
Respecto al Estadio Fray Nano, la Guerra Civil significó un aumento de 60 por ciento. La asistencia promedio fue de 5,390 personas.
El consumo de bebidas, en el caso de la cerveza, pasó de un promedio de 1.1 a 2.1 vasos, mientras que en refresco y agua se mantuvo en 1.1. Por una cerveza sencilla, los aficionados pagan 50 pesos.
En el caso de los alimentos, son los tacos de cochinita los que más consumen los asistentes. En la misma serie, el consumo pasó de 8,000 tacos por día a 17,000 tacos, el comparativo es en relación con lo que se vendía en la misma serie en el Estadio Fray Nano contra lo que se consume en la nueva casa de los Diablos Rojos. El costo de la orden de tacos es de 50 pesos.
•••
La serie que diputa la novena capitalina contra el representativo de Quintana Roo incrementa la afluencia de aficionados al estadio, también el número de puestos que se colocan a la salida del parque de pelota.
Los productos que se ofrecen en su mayoría son franelas, gorras, playeras, tazas, plumas, pulseras, entre otros productos, de ambas organizaciones.
Los vendedores indicaron que se vende de ambos equipos, pero en proporción la gente adquiere más productos del equipo capitalino. Pero la dinámica ha cambiado, porque antes no tenían problemas para instalarse a la afueras del estadio, situación que cambió, porque indican que OCESA no los deja ponerse y tienen que pagar una cuota.
En otro puesto de comercio informal, dijeron que las ventas disminuyeron 50% para esta serie y lo que más adquiere la gente son artículos de los Diablos.
En otro lugar donde ofrecen productos como spikes, manoplas, chamarras, entre otros, comentaron que las ventas prácticamente son las mismas, sólo que enfatizaron que las personas que acuden al estadio no son gente que usualmente mire o sea aficionada al denominado rey de los deportes, situación que sucedía en el estadio Fray Nano.
La novena capitalina visitará a los Leones de Yucatán (9-11 de abril) y, posteriormente, se mediarán ante Tigres de Quintana Roo (12-14 de abril). Recibirán en el Estadio Alfredo Harp Helú a Piratas de Campeche (16-18 de abril) y Olmecas de Tabasco (19-21 de abril).
yesme.cortés@eleconomista.mx