”Tomo el resultado como es, un fracaso total. No hay que darle vueltas a esto, este equipo no está para quedar fuera de liguilla”, expresó el entrenador Robert Dante Siboldi, luego de la eliminación de Cruz Azul del Apertura 2019.

Discurso repetitivo entre los directores técnicos que han pasado por el banquillo de la Máquina durante los últimos 22 años, tiempo en el que no ha ganado un título de liga. Problemas deportivos que han tenido un vínculo con el excesivo gasto realizado en fichajes basándose en el dinero invertido y el valor de los futbolistas, quienes no han tenido actuaciones de acuerdo a su costo.

Con la devaluación de 17.6 millones de dólares que acumulan los 10 futbolistas que se encuentran entre sus últimos 14 fichajes, el Cruz Azul podría comprar el último 11 titular que utilizó Necaxa en su enfrentamiento ante FC Juárez, e inclusive le sobrarían 910,000 dólares.

Los hidrocálidos se encuentran en el segundo lugar de la tabla, a 11 puntos de diferencia de la Máquina, que llega a la jornada 19 sin posibilidades de clasificar a liguilla. Los cinco delanteros registrados por los celestes en el torneo, suman un total de ocho goles y dos asistencias. Números superados por el delantero del Necaxa, Mauro Quiroga, quien es el máximo anotador del torneo con 12 goles y cuenta con dos pases a gol.

Necaxa invirtió 306,000 dólares por el atacante argentino y en cuatro meses aumentó su precio a 1.1 millones. Ejemplos de éxito que sirven para cuestionar la forma de buscar talento por parte de los cementeros.

Durante este torneo, ante la falta de producción ofensiva, contrataron a Bryan Angulo, quien ha tenido una aportación nula, sin lograr ningún gol o asistencia durante 193 minutos de juego.

Existen solo dos casos en los que los jugadores crecieron en cuanto al valor por el que fueron comprados por parte de la directiva: Guillermo Fernández y Roberto Alvarado.

Alvarado incrementó 6.4 millones de dólares respecto a la inversión que realizaron por él, sin embargo, el valor de su carta no ha sido una forma de medir su rendimiento en el Apertura 2019, donde solamente tiene dos goles y no cuenta con asistencias. Respecto a Fernández, su crecimiento fue mínimo, con un aumento en su cifra de 100,000 dólares.

Aunado a los problemas entre la directiva por el mandato del equipo y en la forma de invertir; los malos resultados han involucrado el desinterés de su afición. A una jornada de terminar el torneo, Cruz Azul es el octavo equipo con menor asistencia en el Apertura 2019, con un promedio de 19,087 personas por partido, en un estadio con capacidad para 81,070 espectadores.

Superando a equipos como FC Juárez, que tuvo un promedio de 18,304 asistentes, aunque no se toma en cuenta que el Estadio Olímpico Benito Juárez tiene un aforo de 22,400 personas, con un promedio por partido cercano al lleno, mientras que en el Estadio Azteca no llegó ni a la mitad de su capacidad en ningún partido.

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