Con el marcador a su favor, Dalila Jakupovic se preparaba para sacar, después de superar el tiempo permitido para comenzar el punto. Se puso en cuclillas, tiró la raqueta y comenzó a tocarse el vientre mientras no paraba de toser. Con lágrimas en el rostro tuvo que abandonar el partido apoyada de su entrenador para poder caminar.

Los problemas físicos que la obligaron a abandonar el encuentro de ronda clasificatoria para el primer Grand Slam del año fueron resultado de la mala calidad del aire que registró Melbourne por los constantes incendios que se han registrado en Australia.

“Tenía miedo de colapsar, simplemente no podía respirar, hasta caminar me costó trabajo. No es justo que nos obliguen a jugar bajo estas condiciones. No es saludable. Me sorprendió mucho. Pensé que no nos dejarían jugar, pero tampoco tenemos muchas opciones”, expresó Dalila Jakupovic tras el partido.

Cancelar uno de los cuatro principales torneos tenísticos del año significaría una pérdida cercana a 293.2 millones de dólares para el estado de Victoria y de más de 1,000 trabajos relacionados directamente con el evento. Otra de las opciones era postergar el evento, aunque el apretado calendario del tour ATP ya tiene establecidos los distintos torneos y la alternativa era poco viable.

“Luego de una práctica bajo techo me sentí bastante mal, especialmente en los pulmones. Tosí mucho y tuve problemas respiratorios durante dos horas”, expresó el tenista griego, Stefanos Tsitsipas.

Ante la incertidumbre, Craig Tiley, director del Australian Open, confirmó que se llevará a cabo el abierto con la implementación de una métrica que mide la cantidad de partículas dañinas en el aire, y de llegar al número 200, el quinto grado en la escala, los partidos podrían suspenderse.

¿Cuáles son los principales problemas de mantener actividad física con condiciones de aire negativas?

El doctor Edward Laskowski, experto del Centro de Medicina del Deporte de Mayo Clinic, en un artículo explica que la mayor inhalación de aire cuando el cuerpo está en actividad involucra que éste llegue directamente a los pulmones, además de que en la mayoría de las ocasiones durante el ejercicio se obtiene una cantidad importante de aire por la boca, que no permite la función de las fosas nasales de detener las partículas de aire contaminado.

Dentro de las afectaciones causadas están desde dolores de cabeza, irritación en ojos, nariz y garganta, hasta daños considerables en vías respiratorias y pulmones, con un aumento del riesgo de ataques al corazón, accidentes cardiovasculares, e incremento de peligro en muertes por cáncer de pulmón.

Las opiniones de los tenistas están divididas. Roger Federer y Rafael Nadal mencionaron que creen en la organización del torneo y consideran que su profesionalismo involucra tener las herramientas necesarias para cuidar su salud. Pero hay otro tipo de comentarios, como los de Denis Shapovalov, número 13 del ranking mundial de la ATP.

“Recibes un correo electrónico que dice que se puede jugar y que tienes que salir a poner tu vida y salud en peligro. Puedes ver los efectos que ha tenido en los jugadores ahora, en los últimos días. Obviamente es un Grand Slam, una gran oportunidad, pero tengo 20 años. No quiero arriesgar mi salud jugado en estas condiciones, cuando puedo hacerlo los próximos 10-15 años”, comentó el canadiense, y aclaró que, de sentir que las condiciones no son adecuadas, abandonará la competencia.

Lucas Pouille, número 23 del mundo, publicó en redes sociales que, a pesar de que la organización los obligue, los tenistas podrían organizar no presentarse para evitar que suceda una tragedia.

[email protected]